CENTRO FÉNIX DE NATUROPATÍA
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Hola ! ! !

Más allá de las limitaciones impuestas por la percepción,
existe la certeza de ser lo que nunca perdimos.
El conocimiento de la conciencia de ser
es la única Libertad que tenemos.
Adelante, están invitados.

Bienvenid@s !!!



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Si alguien tiene derechos y quiere que no salgan en este espacio,
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domingo, febrero 03, 2013

La Rueda de Recursos

La rueda de recursos la podemos representar como un teatro interno, donde en el primer nivel, en el centro, está aquello que llamamos “yo mismo”, el “yo”. Alrededor del “yo” hay un cuerpo que es la casa. Alrededor del cuerpo está la mente, que podríamos llamar el capitán del barco o rector. Rodeando este nivel están las emociones, podemos llamarlas nuestra esencia: dolor, alegría, coraje, confusión. Estas partes de nosotros mismos que constituyen los sentimientos.

El siguiente nivel corresponde a los sentidos, los ojos, la nariz, boca, los poros de la piel, todos los cuales son orificios por donde penetra lo exterior en nosotros y por donde surgen los mensajes de nuestro interior. Si se cancelaran los ojos, los oídos, la nariz, la boca y toda la piel, la persona moriría de inmediato.

El siguiente nivel tiene que ver con el “yo”. No podemos vivir solos. Incluso para llegar a este mundo es necesario la intervención de dos personas. Relacionarnos con los demás es parte de la vida. Así como se haga influye en la salud y los sentimientos respecto a uno mismo y el uso que se haga de su persona. En suma, este es el nivel de la comunicación.

Además de todo esto, tenemos un alma, que sin importar cómo la llamemos, constituye una fuente de vida, una verdadera fuerza. Cualquiera puede ir a una farmacia y comprar todos los ingredientes químicos que se encuentran en un ser humano. Pero nadie hasta la fecha ha podido hacer un ser humano con ellos. El alma es la esencia de la vida en cada uno de nosotros; nuestra fuente principal.

Todo esto está dentro de un contexto, que es el siguiente nivel, y que está hecho de tiempo, espacio, luz, aire, agua, sonido, color, clima y estaciones. Llevados a su más largo alcance todos los niveles constituyen el universo. Cada uno somos parte del universo y por ello somos un milagro. Todos los niveles están presentes, y no solo cada uno tiene vida sino que interactúa con los otros; nuestros pensamientos actúan sobre nuestros sentimientos y viceversa; ambos actúan sobre nuestro cuerpo, éste y nuestros sentidos a su vez influyen en pensamientos y sentimientos. Hay una interacción completa, continua, un nexo dinámico entre todas las partes que nos constituyen. El descubrimiento de cómo se da esta interacción nos permite saber cómo nos tratamos a nosotros mismos, e incidentalmente, a otros.

Es divertido hacer nuestra propia rueda de recursos. Para cada uno de los niveles, o partes, se elige un color que más te guste. Por ejemplo, podemos poner en el centro, el “yo”, el color blanco. El “cuerpo” sería de color azul claro. La “mente” podría ser de color gris perla; los “sentimientos” pueden ser de color rosa pálido; los “sentidos” verde vivo, para la interrelación con los demás beige. El “alma” podría ser dorada. El “contexto” verde oscuro y el “universo” color violeta. Es probable que cada uno tenga colores diferentes para su propia rueda de recursos. Quizás con este ejemplo se advierta el hecho de que no solo tenemos muchas partes, sino también muchas maneras diferentes de percibirlas.

Si eres una persona que asocia los ritmos o los tonos con los colores, puedes tomar un instrumento musical y elegir los tonos que corresponden a cada uno de los colores y crear tu propia sinfonía. Añadiendo algo más, capaz puedes imaginar un solo brillante en el área media del cuerpo (el “yo” en la rueda de recursos) que lanza sus rayos sobre todo tu cuerpo y se proyecta hacia el espacio que te rodea y más allá, a través de todos los niveles. Cada rayo abarca el espectro cromático. Quizá ahora al leer esto tengas una sensación expansiva de ti mismo. El sol en realidad no se pone nunca. A veces no vemos el brillo del sol sino la noche, pero el sol estará ahí por la mañana, esto es tan seguro como que la Tierra gira. Esto es tener fe; fe en la existencia de lo que es, aunque no siempre sea visible. La noche presenta la luna y las estrellas de modo que el espectro cromático se oculta y en su lugar la luna emite destellos plateados. Cuando el sol está de tu lado debes esperar colores cálidos y colores fríos cuando salga la luna; disfruta cada cosa por lo que es. Con pensamientos como éste los “deberes universales” se convierten en guías útiles, siempre y cuando correspondan a cada situación. Conocer lo que pensamos de lo que vemos y oímos, lo que sentimos, lo que decimos, cómo nos vemos y cómo sonamos es la manera para empezar a descubrir quiénes y cómo somos. El modo como nos relacionamos con estos niveles tiene tantas variaciones y posibilidades como nuestras huellas.

Cuando nos hacemos responsables de nosotros mismos tenemos el poder de enfrentarnos de diversas maneras y podemos trazar nuestra propia ruta en la vida. Esta es nuestra esperanza. Este es el proceso de nuestra vida y nuestra oportunidad.

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viernes, enero 18, 2013

La Ultima y Final Edad Adulta

Mucha gente vive ahora hasta los ochenta años y más allá, pero se sabe muy poco acerca del desarrollo en esos años. Obviamente es una simplificación considerar todo este periodo posterior a los sesenta o sesenta y cinco años como una sola etapa. Dado el vacío de datos de investigación, solo podemos especular acerca de este segmento final del ciclo vital. La siguiente hipótesis se ofrece principalmente como punto de partida para estimular otros trabajos. Sugerimos que una nueva etapa, la última y final edad adulta, se inicia alrededor de los ochenta años.
La mayoría de los hombres que sobreviven para llegar a los ochenta años sufren diversas enfermedades y, como mínimo, una enfermedad crónica. El proceso del envejecimiento es mucho más evidente que el proceso del crecimiento. La estructura vital contiene por lo normal solo un pequeño territorio, unas relaciones poco significativas, y una preocupación por las necesidades físicas inmediatas y por la comodidad personal. Bajo las condiciones de un declive personal grave y de una privación de la vida social, la vida en esta etapa puede perder todo sentido. En condiciones más favorables, sin embargo, se da un desarrollo psicosocial tanto como senescencia.
¿Qué puede significar el desarrollo en el final definitivo del ciclo vital? Significa que un hombre está llegando al término de morir y preparándose para su propia muerte. Al final de todas las etapas anteriores, parte del trabajo de desarrollo era iniciar una nueva etapa para crear unas nuevas bases vitales. Un hombre a los ochenta años sabe que su muerte es inminente. Puede llegarle en unos meses, o al cabo de veinte años. Pero vive a su sombra, y atento a su llamada. Para ser capaz de involucrarse en la vida ha de hacer la paz con el hecho de morir. Si cree en la inmortalidad del alma, puede prepararse para algún tipo de vida posterior. Si no, puede interesarse por el destino de la humanidad y por su propia inmortalidad como parte de la evolución humana. El desarrollo se produce en la medida en que le esté dando un nuevo sentido a la vida y a la muerte en general, y a su propia vida y muerte en particular. Si mantiene la vitalidad, puede seguir manteniendo una vida social. Puede darles a otros un ejemplo de sabiduría y de nobleza personal.
Por encima de todo, está logrando su último compromiso con su ser íntimo. Lo que ahora pasa es el sentido final de lo que es la vida, su “vista desde el puente” al final del ciclo vital. Al final solo tiene su ser íntimo y las cruciales figuras internas a las que ha dado ser. Finalmente se enfrenta consigo mismo, conociéndose y amándose razonablemente, y estando dispuesto a entregarse.

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martes, octubre 02, 2012

El Crecimiento Personal

El mejoramiento personal es el pasatiempo más grande del mundo. También es la actividad humana más antigua del mundo, porque en primer lugar, fue el mejoramiento personal lo que nos hizo humanos.

El objetivo de todas las prácticas de crecimiento personal es aumentar la felicidad, el poder y el bienestar de quien las practica, para expandir lo que funciona para uno, no para averiguar lo que está mal en uno.



El mejoramiento personal es la meta de todas las religiones, de todas las filosofías, de todas las terapias. Es la meta de los deportes, del yoga y de las técnicas de salud holística. Es la meta de la educación. También es la meta de la medicina, la ciencia y la tecnología. La evolución del mejoramiento personal siempre ha sido paralela a la evolución de la conciencia humana.

Estamos viviendo en una era dominada cada día más por la alta tecnología, por ello es necesario equilibrar esto con adelantos en métodos de crecimiento personal orientados hacia el ser humano si queremos evitar que la tecnología destroce la calidad de la vida en nuestro planeta.

Las técnicas de crecimiento personal han de ser sencillas, directas, extremadamente eficaces y divertidas. También han de poder aprenderse fácilmente a aplicarlas uno mismo con autonomía total y que requieran de un mínimo de tiempo y aun así den máximos resultados. Incluso hasta han de poder aplicarse mientras se desempeñen otras actividades, una bendición para la gente moderna y ocupada.

Mejorar lo que sea solo es posible cuando tienes el conocimeinto completo de lo que estás mejorando. El crecimiento personal enseña cómo conocerse uno mismo de una manera más completa de lo que nunca antes hubiera hecho nunca.

A nadie le gustaría explorar los escondrijos más oscuros de la personalidad sin traer una luz. Una buena técnica de crecimiento personal ha de permitir que los cambios ocurran en los niveles más profundos del ser para que ayuden a operar dentro de un contexto de luminosidad.

Las técnicas de crecimiento personal han de funcionar a nivel físico como mental, para devolver el enlace natural entre la mente y el cuerpo. Podríamos decir que han de conectar el cuerpo con la mente, y también se podría decir, con igual validez, que conectan la mente con el cuerpo. También han de provocar la transformación dejando que la alegría y el bienestar innatos abarquen y penetren la totalidad del individuo. La mente se vuelve más feliz y el cuerpo más sano. Y ha de realzar la eficiencia del individuo alineando la totalidad de su ser con su verdadero propósito; ayudándole a rendirse a su verdadero yo en un acto de mucho amor.

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sábado, marzo 10, 2012

El Amor Llena Tu Vida de Sentido

Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su verdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.

Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto... si tú quieres recibirlo".

Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.

Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

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