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CIENCIAS ETERNAS


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viernes, marzo 27, 2015

La Funcion de la Respiracion

¿Hacer prácticas respiratorias? ¿Para qué? ¿No respiramos ya todos? Por supuesto que sí. Pero la cuestión no es el hecho de que respiremos sino la calidad de nuestra respiración. La calidad de nuestra respiración determina la de nuestras vidas. La salud, el estado de ánimo, la energía, la creatividad, dependen del suministro de oxígeno que nos proporcione la respiración.

Las presiones de nuestra vida moderna han creado una cultura casi sin resuello. Incluso en las personas "sanas", el exceso de tensión (hipertensión), la flacidez (hipotensión), las excitaciones y las preocupaciones, así como los cambios de temperatura y la contaminación ambiental, pueden provocar una respiración hueca, irregular o forzada.

Algunas de las repercusiones que se experimentan ejercitando la respiración son un incremento de la circulación sanguínea, una normalización del tono vital - la tensión básica que existe con independencia de la acción voluntaria -, y un pensamiento más claro, con un cambio positivo en el estado de ánimo.

La respiración se basa en la premisa de la unidad total del ser humano. Sus resultados prueban la interrelación existente entre el cuerpo, la mente y las emociones. Tanto si tu respiración funciona satisfactoriamente como si se ha visto perturbada, no sólo se verá afectado tu bienestar físico, sino que se beneficiará o se verá perjudicado en general, como persona total. Tu respiración determina si te encuentras en un estado óptimo o desfavorable. Según vayas avanzando en tus ejercicios respiratorios, te irás dando cuenta progresivamente de hasta qué punto estás influido por cualquier variación en tu respiración, positivamente cuando te apoya o respalda de manera adecuada, o negativamente cuando existe alguna interferencia con el libre flujo de tu respiración.

Como las interferencias a la respiración varían tanto como los distintos individuos entre sí, hay que ajustar los ejercicios respiratorios a las necesidades individuales. No cabe seguir una rutina fija. Cualquier cosa que hagas con el fin de mejorar tu función respiratoria tendrá que ajustarse a tu situación personal en ese momento. Cada uno de nosotros cuenta con formas únicas de utilizar bien la respiración o de perturbarla. Intentar mejorarla mediante unas prácticas fijas resultaría no sólo aburrido sino también ineficaz. Por tanto, empleamos la palabra "ejercicios", pero no en el sentido mecanicista y repetitivo, sino en otro más próximo a la experimentación.

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sábado, febrero 28, 2015

Descubre el Renacimiento

Renacimiento es la experiencia directa e intuitiva del espíritu a través de la respiración humana.
Su práctica se realiza conectando la inhalación con la exhalación en un ritmo relajado; así practicando se origina, en la conciencia, una percepción mental directa del espíritu, un sentimiento emocional del espíritu, en el corazón y una sensación física de la verdadera energía de la vida, la cual es la energía de la creación fluyendo a través del cuerpo.

Renacimiento no es una disciplina; es una inspiración. No se trata de enseñar a una persona cómo ha de respirar, es el acto suave e intuitivo de aprender como respirar desde la misma respiración. Es conectar la inhalación con la exhalación, en un relajado y continuo ritmo hasta que la respiración interna, que es el Espíritu y la fuente de la respiración misma, se mezclan con el aire... la respiración externa. El renacimiento une el espíritu y la materia, en un simple y científico método de respiración espiritual que es finalmente una de las más elevadas y más diversas formas de la ciencia de vida.

Un renacedor es un guía de la respiración que ha practicado lo suficiente como para iniciar a otra persona en esta ciencia. Normalmente un renacedor tarda de 5 a 10 min. en conducir a una persona a un ritmo que sea lo suficientemente libre y relajado para percibir la energía del universo en la mente y en el cuerpo, y una vez realizada ésta conexión es deseable entregarse al espíritu de la respiración humana hasta que se experimente un ciclo completo de energía, lo cual acontece después de una hora o más de práctica de la respiración.

Una sesión de Renacimiento puede contener cambios emocionales o físicos que pueden asustar al principiante. Estos cambios son etiquetados por la profesión médica con el nombre de hiperventilación. Realmente lo que sucede es que el espíritu está limpiando, equilibrando y nutriendo la mente y el cuerpo humano. El renacido experimenta, normalmente, un profundo sentimiento de limpieza interior y sentimientos divinos de amor y serenidad.

El Renacimiento es muy rápido y muy profundo. La respiración de vida es uno de los más simples, más directos y poderosos métodos de purificación.
La respiración de vida puede enviar a la mente y al cuerpo a un viaje a través del cosmos. El Renacimiento ha sido llamado iluminación espiritual instantánea y conciencia cósmica.

El Renacimiento es intuitivo. Descubrir el Renacimiento es descubrir el alma. Pero ya que el alma es una, es posible que una persona lleve a otra a la percepción intuitiva del espíritu a través de la respiración. Percibir el alma en nuestra propia respiración, hace más fácil ver el espíritu en todas partes y en todo momento, ya que respiramos todo el tiempo.

Pero Renacimiento también implica ser maestro de tu conciencia total y llenar toda tu mente y tu cuerpo con luz y energía (nueva vida). Implica desvelar el ciclo vida-muerte, que incluye la liberación del síndrome de desaprobación parental y las emociones desagradables de esta y otras vidas. Implica el uso consciente de la poderosa respiración humana, la vida eterna, salud y éxito del espíritu en la mente y en el cuerpo. Por lo tanto Renacimiento implica todos los métodos de purificación espiritual.

Renacimiento es algo especial. Es el poder del espíritu para la salvación del cuerpo y la limpieza de la mente. Renacimiento es un método de purificación espiritual que en unos pocos minutos produce la experiencia espiritual más profunda.

El nacimiento y las tempranas frustraciones de la infancia, las hostilidades y la cólera se pueden elevar a la conciencia. Es importante darse cuenta que estos son sentimientos psicoanalíticos que se pueden abandonar sin violencia para con uno mismo, los amigos o nuestro entorno.
Las frustraciones se sienten alguna vez como cólera, algunas veces como desesperanza, impotencia, depresión, etc. Algunas veces como aburrimiento, algunas veces como debilidad o cansancio.

Renacimiento te pone en contacto con el mismo acto de estar consciente y cuando eres consciente, nada más puede acontecerte que curación y desarrollo de poder.

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martes, febrero 10, 2015

La Importancia de la Respiracion en la Manera que Vivimos Nuestra Vida

Aprendemos a respirar al nacer. Las personas presentes durante nuestro nacimiento, médicos, enfermeras, parientes, etc. nos enseñan a respirar, aunque raramente comprenden lo que están haciendo.

Ya que el nacimiento es un hecho radical, cargado de energía emotiva, la calidad de nuestras primeras respiraciones es de una importancia crucial.
Pasamos por nuestras primeras experiencias tensas, sobrevivimos a ellas y establecemos desde los primeros instantes de nuestra vida un determinado tipo de relación con la energía, la respiración y lo que sentimos.
En el mejor de los casos, nacer es un hecho profundamente traumático. Después de pasar nueve meses en un paraíso húmedo y caliente, nos vemos lanzados de improviso a un mundo desconocido.
La misma matriz que nos alimentaba y protegía de forma maravillosa, empieza a expulsarnos. Nos vemos impulsados a realizar un esfuerzo largo, arduo, terrorífico; una auténtica lucha por la supervivencia.
Nuestro cuerpo padece un tremendo dolor en cada oleada de contracciones. También nuestra psique sufre, puesto que nos arrojan fuera del único mundo que conocemos y nos cortan, también, nuestras fuentes de alimentación; en definitiva toda una expulsión del Jardín del Edén. Pocas cosas, en nuestra vida de adultos, pueden compararse a esta experiencia.
Es la más terrible prueba de la vida y las respuestas que encontramos son respuestas que damos a todas las experiencias futuras; las lecciones que recibimos al nacer son los cimientos de nuestra forma de vivir y de nuestra filosofía de la vida.

Aunque en la niñez estamos poco desarrollados y privados del lenguaje, somos ya seres de grandes facultades mentales y emocionales. Vemos, oímos, tocamos, olemos y saboreamos; nos formamos ideas del mundo a partir de la propia experiencia; desarrollamos un tipo de comportamiento y unas preferencias; aprendemos a confiar y a desconfiar, a temer y a no temer, a amar y a no amar.
Somos plenamente conscientes del mundo que nos rodea y experimentamos como seres humanos únicos de acuerdo con la naturaleza de nuestras experiencias.
La ciencia piensa que el recién nacido no se siente afectado por las circunstancias de su nacimiento. Esta creencia tiene trágicas consecuencias, pues de ella depende el trato que esa criatura recibe.
Afortunadamente, en ciertos ambientes científicos se empieza a investigar que el recién nacido es consciente, inteligente, impresionable y capaz de ofrecer respuestas. Es más, el recién nacido es hiperconsciente, pues posee mayor consciencia de su entorno en las primeras horas posteriores a su nacimiento de la que jamás experimentará a lo largo de toda su vida.

Ya que el mundo dista mucho de ser perfecto, el recién nacido experimenta todo tipo de acontecimientos desagradables, malos, no deseados. Sin embargo, su capacidad para elaborar respuestas ante ellos es limitada, de modo que hace lo único que sabe: constreñir la respiración y reprimirse respecto a la fuente de su sufrimiento. Se desconecta a todos los niveles y se retrae intensamente del mundo que lo produce.
Aunque rompa a llorar para respirar intensamente, relajar la energía contenida a causa del dolor y demandar la atención y el cuidado de un adulto, ya ha experimentado la contracción durante el momento doloroso. Y aunque, al llorar esté resolviendo ese sufrimiento, en muchas ocasiones esa respuesta no le valdrá de nada o sólo servirá para empeorar las cosas y aumentar el dolor y la contracción.
La contracción de la respiración/energía, en el caso del niño, ante la presencia del dolor es una respuesta sana, inteligente e innata. Es adecuada y crucial para su supervivencia.
Si tiene adultos que entienden estos mecanismos de respuesta y saben la forma de estimular y resolver las energías contraídas, superará el dolor y le servirá de sano aprendizaje para su vida futura. Si no encuentra semejante ayuda, retendrá la energía contraída como parte de su experiencia.
La fijación de esa energía contraída le afectará a todos los niveles y llegará a ser una parte vital de la definición de su personalidad; un patrón de energía a través del cual experimentará el mundo y organizará sus respuestas a los acontecimientos futuros.

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jueves, enero 29, 2015

Ciclos de Energia Consciente

La liberación de energía que se produce durante una sesión de renacimiento es enorme. Esta liberación es, en realidad, una toma de conciencia de qué es la energía, cómo se manifiesta y nos devuelve el recuerdo de quiénes somos en realidad.

La energía es nuestra propia fuerza vital, por lo tanto no debemos de apagarla o reprimirla. Todo intento de detener su movimiento por el cuerpo produce tensión, calambres o parálisis temporal.
A la vez que el proceso respiratorio libera las tensiones, los orígenes emocionales salen a la superficie. Observa lo que pasa por tu mente en esos momentos.

El cuerpo está conectado con el placer primitivo que sentíamos cuando estábamos en el útero, que fue la última vez que sentimos tanto placer. Después nacimos y se generó nuestro trauma de nacimiento.
Por eso pensamos que al volver a revivir ese placer primario, volverá a ocurrir algo terrible. En esta idea se funda la creencia de que al placer le sigue el dolor; porque tras el placer y bienestar del útero, sentimos el dolor del trauma de nacimiento.
Así, el placer que se experimenta a través de las vibraciones en el cuerpo, despierta el temor a lo "inevitable".
Cada vez que sentimos placer, nos dedicamos a buscar cuál será el inevitable pago que tendremos que hacer por ese goce, esto, lógicamente va en detrimento del placer.

Quizás alguien desee eliminar las vibraciones que se producen en el cuerpo, y así rechazar la sensación de la propia vitalidad. Sin embargo, si tratamos de detener esas vibraciones, se produce una gran tensión, un choque doloroso y cabe la posibilidad de quedarnos paralizados temporalmente. La parálisis la producimos nosotros mismos al resistirnos a experimentar la energía.
Todas las sensaciones en la piel y en el cuerpo son normales y están relacionadas con el nacimiento, y no es la energía quien las provoca, sino la resistencia a la energía.

En renacimiento existe lo que denominamos "ciclos completos de energía". Un ciclo de energía tiende a producirse de manera natural cuando practicas el ejercicio de respirar consciente y conectadamente, es decir, cuando no se produce pausa entre la inhalación y la exhalación.
Respirar rítmicamente, sin pausa alguna, significa respirar libremente, con facilidad, sin controlar la cuenta, el tiempo ni el ritmo.
Respirar de forma intuitiva, sin concentrarse en la cuenta o en el ritmo, significa respirar suave y fácilmente, manteniendo siempre la respiración continuada, sin pausa alguna, de manera que se pueda sentir la energía nutritiva.

Respirar correctamente es una inspiración.
Respirar de manera saludable no es difícil, es muy agradable.

Siempre existe una manera, agradable y placentera, de respirar conscientemente y conservar al mismo tiempo la energía. Para ello hemos de habituarnos a cambios continuos de ritmo.

El secreto para conectar la energía con el aire consiste en transformar el ritmo de respiración cada vez que se pierde la conciencia de la energía; y hay que seguir cambiándolo hasta que esa conciencia vuelva de nuevo.

Respirar energía durante un ciclo completo es divertido y muy placentero. Normalmente se necesita una hora más o menos de "respiración consciente y conectada" para experimentar un ciclo completo de energía.

El renacimiento es una manera rápida e inofensiva de liberarnos de nuestras posibles alteraciones emocionales. Después de experimentar un ciclo completo de energía nos sentimos plenos, relajados y con una gran sensación de paz. Después de cada ciclo completo de energía sientes una paz mucho más grande de la que nunca hayas experimentado en tu vida. La curiosa paradoja del renacimiento es que a la vez que nos relaja, nos proporciona una gran cantidad de energía.
Un ciclo completo de energía mediante la respiración consciente y conectada limpia nuestro sistema respiratorio, nuestro sistema nervioso y nuestra energía vital. Es una experiencia hermosa y maravillosa que hay que experimentar para creerlo. Recuerda que nuestros pulmones son una fuente increíble de renovación energética, de paz y de placer.

La respiración consciente y conectada no supone un exceso de ventilación. Es un ritmo de respiración relajado.
Por hiperventilación se entiende una brusca disminución de dióxido de carbono en la sangre como consecuencia de una respiración especialmente profunda. Se acompaña de síntomas de vértigo, falta de aliento y sensación de pánico. La hiperventilación se produce al forzar la exhalación. Si la exhalación se produce de forma totalmente desinhibida y relajada, es imposible que se produzca una hiperventilación, aunque respiremos de forma muy rápida y profunda.

La energía poderosa y perfecta que se manifiesta en el cuerpo como una sensación de cosquilleo, es la fuerza curativa del Universo. El cosquilleo o sensación vibracional es la acción purificadora que ejerce el amor divino sobre el cuerpo físico y los cuerpos sutiles.

El renacimiento es una experiencia del Ser Infinito, y no tiene que ver únicamente con el trauma de nacimiento.
El renacimiento crea un puente entre las realidades físicas, psíquicas y espirituales. Esta unión del cuerpo con la energía que lo creo rejuvenece el organismo y libera la conciencia individual del trauma natal, que es principalmente quien obstaculiza la conexión con nuestra conciencia espiritual.

El renacimiento crea un puente entre las realidades físicas, psíquicas y espirituales. Esta unión del cuerpo con la energía que lo construyó rejuvenece el organismo y libera la conciencia individual del trauma natal, que es principalmente quién obstaculiza la conexión con nuestra consciencia espiritual.
La liberación de la respiración se produce en todos los procesos de renacimiento, pero el punto álgido se produce cuando la energía atraviesa la garganta. Es entonces cuando experimentas de nuevo el primer instante de tu vida, aquél en el que tuviste que esforzarte por respirar, mientras te ahogabas intentando eliminar el líquido amniótico de los conductos respiratorios y tratabas de introducir aire en ellos.
El arte del renacimiento consiste en conseguir que la persona supere ese momento.

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martes, enero 20, 2015

Rebirthing / Renacimiento

¿QUÉ ES EL RENACIMIENTO?
Rebirthing es permitir a tu respiración que sane tu cuerpo y tu mente revelando tu espíritu divino. Es también un proceso seguro de respiración que libera patrones de comportamiento no deseados.
Durante las sesiones de Renacimiento, un renacedor profesional orienta y dirige tu respiración de modo que aumente el nivel de energía en tu cuerpo. Esta es la energía vital que permite al organismo limpiarse y purificarse, no sólo físicamente, sino también de los patrones de pensamiento limitadores.
Aprendiendo a respirar consciente y plenamente descubres y eliminas los problemas fundamentales que afectan a tu mente y a tus emociones.
Durante las sesiones de Renacimiento aprendemos cómo adoptamos decisiones y de qué tipo en el momento del nacimiento y durante la primera infancia, y cómo influyen en nuestra vida y en nuestras relaciones. Muchos de los problemas que nos afectan en el presente tienen su origen en estas decisiones.
El proceso al que accedemos a través del Renacimiento, no sólo nos permite resolver los traumas del nacimiento, sino que su alcance es mucho mayor, nos facilita el descubrimiento y la resolución de cualquier condición limitadora.

¿CÓMO SON LAS SESIONES DE RENACIMIENTO?
Cada sesión de Renacimiento consta de dos partes. Una parte de consulta en la que comentas con el renacedor los patrones que definen tu nacimiento, infancia, relaciones familiares y el modo en que estos patrones influyen en tu vida. Y otra parte en la que practicas la respiración consciente y conectada.
Esta respiración libera las tensiones acumuladas en tu organismo, lo que te permite experimentar dicha y vitalidad.
Al finalizar la sesión tienes oportunidad de comentar tus pensamientos y sentimientos o consultar cualquier duda que te haya surgido. El renacedor te ofrecerá indicaciones o afirmaciones en las que podrás centrar tu mente hasta la próxima sesión.

¿POR QUÉ UN RENACEDOR?
El renacedor es un profesional que ha recibido la formación adecuada para ayudarte. Va a guiar tu respiración de modo que el proceso se desarrolle adecuadamente y te orientará y ayudará a superar los pensamientos, sentimientos y sensaciones corporales que puedas experimentar. Así mismo, está capacitado para apoyarte a solucionar los problemas que afectan a tu vida, cuyos orígenes están en tu sistema de creencias inconscientes, ofreciéndote diversas herramientas para su resolución.

¿CÓMO SE EMPIEZA?
La primera fase consiste en realizar diez sesiones con un renacedor profesional. En principio es aconsejable realizar una sesión por semana. El objeto de esta primera etapa es desarrollar una relación de confianza con el renacedor y mantenerla el tiempo necesario para integrar los resultados de tu experiencia.
La segunda fase consiste en tomar una nueva serie de diez sesiones con el mismo renacedor donde se aprende a manejar el propio caso. Esta segunda fase se debe realizar después de un tiempo de asentamiento, para volver la vista atrás y considerar todo el proceso vivido durante el primer ciclo. El tiempo es variable, dependiendo de cada caso, aunque dos meses es un tiempo bastante común para cualquier persona. El intervalo entre sesiones en este segundo ciclo es de quince días. En este segundo ciclo se profundiza con sesiones de Renacimiento en agua fría y caliente, sesiones mirándose a los ojos y trabajos con el fuego.
El tiempo de "considerar lo ya vivido" durante el primer ciclo y el segundo, se refuerza con sesiones en grupo, para compartir con otras personas nuestro propio caso, en un intercambio recíproco.
Una experiencia relativamente breve en el proceso de Renacimiento produce resultados duraderos que transforman tu vida.
También resulta beneficioso asistir a seminarios y grupos de Renacimiento para así poder practicar este proceso con más personas.

El Renacimiento se emplea con éxito en todo tipo de problemas relacionados con el miedo, la angustia, ansiedad, estrés, depresión. Relaciones afectivas y de pareja. Problemas familiares, laborales, sexualidad, dinero, autoestima. Adicciones al tabaco, alcohol, drogas, etc.
La completación del proceso de Renacimiento da como resultado una notable purificación de la mente, el cuerpo y el espíritu. Lo cual te permite vivir cada momento de tu vida y de todas tus relaciones con alegría, paz y confianza.
Tu respiración es tu vida. Renacer tu respiración es renovar tu vida.
El mejor regalo que te puedes hacer es darte cuenta que la realidad de tu vida la creas con tus pensamientos.
Emprender un viaje de aventura y conocimiento en alas de tu respiración es darle a tu vida un sentido de plenitud y de libertad.

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sábado, enero 10, 2015

El Conflicto como Motivador del Cambio

El conflicto puede ser una beneficiosa experiencia de aprendizaje y uno de los motivadores principales del cambio. El conflicto nos ayuda a aligerar nuestras vidas.

Tenemos que despojarnos de dos mitos inútiles. El primero es considerar según el conflicto como una experiencia negativa, cuando no lo es. El conflicto es un patrón de interferencia o danza de energía que está continuamente presente en la naturaleza. Es el conflicto y la perturbación lo que desorganiza las especies y hace que se reorganicen en sistemas vitales mejores y más efectivos. El segundo, según el cual el conflicto es una competición que tenemos que ganar. La clave para que los conflictos se conviertan en "maravillas" es estar abiertos al conflicto. Esta apertura marca un cambio crucial en nuestra actitud. Ya no consideramos el conflicto en términos de destrucción, supervivencia o éxito, sino como una oportunidad para crear una situación ganador/ganador, avance, abundancia, tú y yo.

El conflicto es un elemento clave en el proceso activo de la consecución de la paz. Todos experimentamos conflicto en la vida, por el solo hecho de estar vivos. El conflicto está bien. Es como respirar. Es parte de la vida. El conflicto es productivo, es un proceso catalítico que puede llevar a una mayor intimidad, autoestima, conexión con otros, pero hay que verlo como un desafío interdependiente que requiere cocreación y trabajo de equipo. Hay que mirar al conflicto directamente a los ojos. No es fácil, pero si lo negamos y lo apartamos lejos de nosotros, causa estragos desde dentro, minando nuestro cuerpo, o comunidad, infectando todo el organismo, y desequilibrando nuestra paz mental. Por el contrario, cuando el conflicto es tratado adecuadamente puede ser la grieta en el cascarón de nuestra personalidad que nos puede llevar al centro de nosotros mismos. No hay que despreciar el conflicto, sino celebrarlo. La resolución exitosa del conflicto libera energía, alegría y el sentido de haber conseguido algo.

El Proceso del Conflicto
Los conflictos surgen espontáneamente pero con un propósito en la extraña y temerosa naturaleza de los grupos. Un grupo organiza las identidades de sus miembros de la misma forma en que un imán ordena las limaduras de hierro según la polaridad norte/sur. Los grupos manifiestan formas múltiples y cambios −sentimientos internos, visiones, movimientos corporales, relaciones, interacción entre grupos grandes− y pueden ser simultáneamente personales, colectivos y globales. Los grupos son mutables, evolucionan, cambian y se transforman como el tiempo. Se autoequilibran de manera inherente una vez que se permite que se manifiesten sus procesos. El conflicto y el caos son estados temporales en un grupo que evoluciona con un propósito.

El conflicto es preexistente y va tomando forma hasta que nos podemos meter en él y trabajar en él, para procesarlo. El conflicto es un síntoma normal de tensión en cualquier grupo. El conflicto es un fenómeno normal, no un síntoma de algo que está mal. Pero nos enfadamos tanto con ello que lo evitamos y lo consideramos una enfermedad, un monstruo.
Necesitamos crear el hábito de que el conflicto puede ser una oportunidad para nuestro crecimiento personal, una manera de poder descubrir los temores de nuestra vida personal.
El conflicto es la forma más rápida de crear una comunidad, es algo que el grupo necesita para comprenderse a sí mismo. La voluntad para enfrentar las dificultades que puedan presentarse cuando surge el conflicto y que las partes comiencen a comunicarse son elementos absolutamente cruciales.

La Forma de Facilitar Tu Próximo Conflicto
1. Elige comprender en vez de evitar el conflicto, recordando que el conflicto es algo normal, útil, y el camino para el conocimiento de uno mismo y de la comunidad.
2. Observa a qué nivel ha llegado el conflicto según sus señales. Analiza los desacuerdos verbales, cotilleos, separación física, sospechas o falta total de comunicación.
3. Toma una decisión consciente de comprometerte en ello y luego entra en el conflicto con atención.
4. Dirígete a la otra parte del conflicto con tiempo y en el lugar determinado para que ocurra el proceso. Luego manifiesta tus objetivos y motivaciones para resolver el conflicto.
5. Toma tu propia posición. Manifiesta tus sentimientos y experiencias internas directa y exactamente.
6. Se neutral. Abandona deliberadamente tu posición, relájate y respira con atención.
7. Toma la posición de la otra parte del conflicto. Intenta imaginar el aspecto de las cosas desde su punto de vista. Todos los que estén relacionados con el conflicto deben considerar ambas posturas como partes internas de ellos mismos que están pidiendo ser resueltas individualmente.
8. Ahora que ya has tomado tu posición, la de tu oponente, y una neutral, el conflicto debe terminar o entrar en un ciclo de un nuevo nivel. La mayoría de la gente evita el conflicto durante tanto tiempo que, cuando por fin lo abordan, se hacen adictos a ese estado y se resisten a dejarlo atrás.

El Guerrero del Corazón
Un guerrero considera el conflicto como una oportunidad para hacer la paz y facilitar el auténtico cambio estando "realmente despiertos". La clave es la transformación: “La energía que utilizamos para crear la guerra es la energía que necesitamos para conseguir la auténtica paz”.

La primera regla para resolver conflictos es crear un espacio seguro, tanto física como psicológicamente, en el que ninguna persona se siente amenazada por la reactividad posicional de la otra parte del conflicto, y dónde piense que su confidencialidad no va a ser luego traicionada. La respiración conectada es un método poderoso para crear este espacio seguro.

Debes ser capaz de percibir que los problemas que se presentan en el conflicto pueden ser un escudo que oculta las verdaderas razones que están alimentando la disputa, que pueden ser el miedo, el daño o el resentimiento. Suelen ser temas relacionados con la autoestima, el abandono, creer que uno no vale, culpa, sexualidad o fracaso, y no suelen manifestarse claramente en la superficie, todos los campos de batalla son, en último caso, internos.

La dificultad es que cuando estamos en medio del conflicto, la mayoría de nosotros entramos en la reacción automática de luchar, escapar o congelarse, en lugar de centrarnos y unirnos. Necesitamos aprender y practicar nuevas técnicas, como mantener la calma, centrarnos y mantenernos conectados cuando se está bajo presión. Podemos utilizar la respiración para centrarnos, incluso podemos aprender a utilizarla de manera que pueda envolver incluso a nuestro oponente.

En vez de culpar a alguien o a algo, o gastar la energía en reacciones negativas, simplemente expande la respiración para que llene el vacío dejado por la contracción de tu oponente. Al aumentar nuestra conexión, hemos dado el primer paso para la resolución del conflicto porque estamos creando y alimentando un ambiente de aceptación. Podemos asumir nuestra vida con más responsabilidad y dejar de considerarnos víctimas.

La resolución del conflicto pasa por tres niveles. El primero es reconocer y asumir nuestro estado, centrándonos a través de la respiración. El segundo, una vez que hemos establecido este estado de presencia, atención y conexión, es pasar a la comunicación verbal para encontrar un punto en común a parte del que ya existe en el conflicto. El tercer nivel supone entrar en acción, buscando las posibles soluciones y hacer algo, no congelarse o escapar, sino fluir.

Ser Paz
Para permitir que haya fluidez en todas las áreas de nuestra vida tenemos que practicar el "ser paz". Sonreír mientras se respira con atención es la forma más básica de trabajo para la paz porque significa que somos nosotros mismos. Hacemos la paz con nuestra capacidad de sonreír, respirar y ser paz.

La situación mundial es tarea de todos, y la resolución de un conflicto global comienza en casa, dentro de cada uno. El Universo, al igual que nosotros, está intentando conocerse, reunirse y alcanzar alguna forma de paz, armonía y equilibrio.

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lunes, enero 05, 2015

Volviendo a la Esencia

Cuando se vive en una casa que no tiene cimientos sólidos, se vive con el temor y el peligro constantes de que ésta se derrumbe.
Así como la casa que no tiene unos cimientos sólidos no ofrece seguridad, sin unos principios básicos, no se puede esperar un buen desarrollo como persona. Para producir frutos, el árbol ha de tener raíces fuertes, y cuanto más alto es un edificio más fuertes han de ser sus cimientos.


Las modas transitorias desaparecen rápidamente. Mientras que todo cambia, y de hecho tiene que hacerlo, hay algo que perdura... y eso es lo importante: hay principios inmutables en nuestra vida. Así como la educación básica es esencial para la educación superior, hay cosas que son esenciales para nuestra existencia. Antes de adoptar modas transitorias, debemos fijar bien los principios básicos de la vida.
Estos aspectos cobran cada vez más importancia en un mundo en el que "lo esencial" y "las normas" se pasan por alto y se confunden cada vez más.

Hoy en día, la sociedad se encuentra en un estado de confusión, de inestabilidad, de incertidumbre, carente de normas básicas, y todo parece estar al alcance del más osado.
Sin principios, la sociedad se desmorona desde sus cimientos. Cuando las personas ignoran el propósito de la vida, ¿para qué viven?

De manera que debemos recuperar lo que es esencial, recuperar el verdadero sentido de la vida. Tenemos que recuperar al Maestro Interior que nos enseña a distinguir lo que es correcto de lo que no lo es.

Debemos tener un sentido justo de los valores, y vivir como Seres Humanos. En las maneras sencillas y naturales de abordar la vida es como volvemos a nuestra esencia, a nuestra verdad, a saber lo que hemos perdido y necesitamos recuperar.
Si aprendes debidamente los aspectos esenciales de la vida, llevarás una vida plena y satisfactoria.

Pero pasar por alto los aspectos esenciales, y caer en una vida centrada en los placeres pasajeros, es como construir una casa sobre la arena.

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lunes, diciembre 22, 2014

La Sabiduria de la Madurez

Cada vida humana es única. Dos seres humanos no han hecho, ni harán nunca, el mismo viaje por la vida. Cada vida humana es una aventura única. Para alcanzar la sabiduría de la madurez es necesario comprender este hecho. Es el puente de comunicación con nuestros semejantes. No podemos llegar a ellos y establecer una relación significativa con ellos si no los reconocemos como personas, así como debemos tener conciencia de nosotros mismos como personas.
Parece fácil, pero en la práctica no es así. Estamos divididos en clases. Hemos desarrollado una jerga que refleja nuestro desprecio por el hombre como individuo y lo coloca donde creemos que le corresponde: en una columna de estadísticas o encuestas. "El hombre común", "la clase media superior", "la clase media inferior", "el grupo de medios ingresos", "el hombre de la calle", etc. Son expresiones que indican nuestra falta de capacidad para considerar a los demás como personas individuales y únicas e integrarlos como miembros de grupos anónimos y sin rostro.

Estamos clasificados hasta más no poder. Se nos ha examinado en todos los aspectos concebibles de nuestra vida. Los investigadores sociales que reúnen esta información saben todo acerca de nosotros: cuánto café tomamos, cuántos tenemos coche, de qué marca, qué programas de televisión vemos y hasta cuántos contactos sexuales tenemos al año.
Se hace mucho hincapié en “la adaptación”, “la integración al grupo” y “la movilidad social”. Se considera admirable que se pueda renunciar a la propia individualidad para adaptarse a los dictados del grupo al que uno pertenece. El individualismo parece estar extinguido.
No es extraño que con frecuencia perdamos toda sensación de nosotros mismos como personas y nos asustemos mucho cuando se nos ocurre una idea o realizamos un acto que no está de acuerdo con lo que los demás hacen o piensan.

Sin embargo, hoy en día el ser humano ansía conocerse a sí mismo como un ser singular, como identidad única y maravillosa distinta de las demás personas.
A pesar de las clasificaciones, del esfuerzo por adaptarse al grupo, cada uno de nosotros en el fondo de su corazón, desea ser diferente a los demás porqué en realidad es diferente de todos los demás.
Nuestro terrible anhelo de poner de manifiesto esa diferencia, de romper nuestros lazos, nos lleva a la consulta del psicólogo y del psiquiatra, al alcohol, a las drogas y al adulterio, en un vano esfuerzo por encontrarnos a nosotros mismos, pero que nos conduce irremediablemente a perdernos.

¿Cuál es el remedio? ¿Cómo podemos hacernos más conscientes de nosotros mismos como seres únicos? ¿Cómo podemos alcanzar un conocimiento de nosotros mismos más maduro? He aquí tres sugerencias:
Primera. Llegar a conocerte mediante la soledad y el retiro. La alta tensión en la que vivimos la mayoría de las veces nos ofrece una escasa oportunidad para la comunión con nosotros mismos; debemos procurarnos momentos de soledad.
Ahora bien, la soledad significa diferentes cosas para cada persona. Quizá quieras pasear por la calle entre la multitud, entrar en un templo, ponerte en contacto con la naturaleza, aislarte en una habitación tranquila, etc. ¡Identifica tu propia forma!
De todos modos, unos pocos momentos de soledad cotidiana, sin interrupciones por llamadas telefónicas ni otras exigencias, son necesarios para conocernos a nosotros mismos, para examinar nuestra vida, nuestras creencias y nuestras acciones.
Todos los grandes maestros de la historia se fortalecían e inspiraban para realizar la misión de sus vidas en sus momentos de soledad.

Segunda. Cambia las costumbres. Nos enterramos vivos bajo capas de hábitos, hasta que realizamos un esfuerzo impresionante por liberarnos. ¿Cuántas personas se resignan a vivir cada día de una manera lánguida y tediosa, encadenadas por la costumbre y por la inercia?
Observa tu vida y date cuenta qué hábitos no aportan nada a tu vida y cámbialos. También observa en qué cosas, de las que ya haces y te gustan, podrías darle un giro o hacerlas de diferente manera para que resulten más divertidas y excitantes.

Tercera. Averigua qué es lo que te produce las satisfacciones más profundas en la vida.
El mejor modo de definir el carácter de una persona consiste en averiguar la actitud mental o emocional particular en que, cuando se encuentra en ella, se siente más profunda e intensamente activo y vivo. En esos momentos hay una "voz interior" que habla y dice: ¡"Este es mi verdadero Yo"! La sensación de sentirse más vivo y activo es excitación. Puede ser la excitación de una idea, la excitación de una situación, de una persona, etc. pero cualquiera que sea la forma que adopte, la excitación es un estímulo que nos hace desprendernos del aburrimiento, de la monotonía, y de la inhibición y nos hace ser nosotros mismos en todo lo que valemos.

La excitación es el ingrediente esencial del éxito en el trabajo determinado. Es el combustible sentimental que nos incita a poner en práctica nuestros esfuerzos máximos.
La preparación profesional es importante, sin embargo el entusiasmo -la excitación- es lo que impulsa a una persona a adquirir la capacidad profesional.

Para averiguar lo que somos realmente, qué es lo que nos hace seres únicos, irrepetibles y maravillosos, debemos despojarnos de todas las capas de temor, retraimiento, duda con respecto a nosotros mismos, confusión y hábitos que se desarrollan y endurecen alrededor de nosotros y sobre nuestro núcleo interior hasta que quedamos ocultos a nuestro propio conocimiento como lo estamos de todo lo demás. El entusiasmo es la llama que derrite esas capas adquiridas que ocultan nuestro verdadero ser, nuestra autentica personalidad.

El proceso de maduración de la mente es una aventura de auto-descubrimiento continua. No podemos comprender a los demás si antes no nos comprendemos a nosotros mismos como individuos.

"Conocerte a ti mismo/a", es el comienzo de la sabiduría.

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lunes, diciembre 15, 2014

El Poder del Momento Presente

Todo el poder y toda la realización que esperamos se encuentra en el momento presente. En el "ahora" hay una energía tremenda, más de la que puedes imaginar con tu mente consciente. Nada podría estar más cerca y nada se escapa más deprisa. Ese es el misterio y la paradoja, para resolverlos tenemos que darnos cuenta que "nosotros somos este momento".

Todo el poder que está presente aquí debe encontrarse dentro. Todo el mundo tiene días llenos de excitación, de energía y de optimismo, y otros días en los que privan la fatiga, la confusión y el pesimismo. ¿Cuál es la causa de esta diferencia?

Algunas personas piensan que la respuesta reside en los ciclos corporales, o en la acción de fuerzas fortuitas, o en el destino, o en la suerte.
La verdad es que la respuesta está en tu capacidad de estar presente. Cuando estás en el momento presente tocas la fuente de la vida.

Incluso el mismo tiempo fluye de este momento presente y de ningún otro. Si quieres cabalgar en la cresta del tiempo, necesitas de toda la energía que puedas conseguir, y esa energía se encuentra dentro del momento presente. A este cabalgar en la cresta del tiempo le llamamos también inmortalidad, eterno ahora y eternidad.

Uno no puede por menos que preguntarse cómo el momento presente pudo irse alguna vez. Podemos responder a esta pregunta con un sencillo ejercicio:

Consideremos durante un momento cómo funciona la memoria.
Cuando ves la cara de una persona que no logras recordar cómo se llama ¿qué haces?
Si te esfuerzas por recordar el nombre, el esfuerzo mismo parece bloquear el recuerdo del nombre. Sin embargo todos hemos experimentado cómo un nombre o un hecho que habíamos olvidado acuden a nosotros tan pronto cuando no tratamos de recordarlo.
Parece que cuando dejamos de esforzarnos el poder de recordar entra en funcionamiento.
El deseo funciona de la misma manera, aunque son menos las personas conscientes de su mecánica.

Debido a que todos queremos cosas, es fácil caer en la trampa de trabajar, preocuparnos y esforzarnos constantemente por obtener lo que queremos. Sin embargo si te aflojas, la mecánica del deseo se cuida de sí misma.
Consideremos lo siguiente: ¿sabes realmente cómo los recuerdos perdidos vuelven a ti? Tu mente consciente no puede forzarte a recordar cosas, pero la mente es muy capaz de recuperar cualquier cosa y todo lo que haya conocido alguna vez.
De forma parecida, la mente consciente no puede comprender cómo el universo hace que los deseos se vuelvan realidad. Y del mismo modo que la persona se esfuerza inútilmente por recordar un nombre, las personas tratan frenéticamente de que se cumplan sus deseos y nunca se dan cuenta de que el esfuerzo es parte del problema y no de la solución.

Lo que ocurre es que en, nuestra lucha por no sentir dolor, hemos bloqueado el momento presente. La memoria y el deseo velan el espíritu porque hace mucho tiempo empezamos a temer por nuestra seguridad aquí en este mundo. Si confiáramos en que se nos nutre y en que estamos seguros y a salvo, nadie se preocuparía tanto en relación con la supervivencia.

En el fondo de nosotros mismos, cada uno de nosotros no es nada salvo confianza.

Ser y amar son también partes innatas de nosotros mismos, pero es la confianza la que nos permite respirar tranquilos y aceptar el espíritu de la Tierra como propio.
La técnica para recordar esto es la misma que la técnica para recordar cualquier otra cosa. Permítete a ti mismo dejar de pensar que luchar es la respuesta.

Aprecia en silencio la vida que te recibe a cada momento. Con esta aceptación callada viene la tremenda energía almacenada en el presente, y en esa energía hay abundancia, paz, inteligencia y creatividad. Todo esto son los dones del silencio envuelto dentro del espíritu de la Tierra.

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