CENTRO FÉNIX DE NATUROPATÍA
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Hola ! ! !

Más allá de las limitaciones impuestas por la percepción,
existe la certeza de ser lo que nunca perdimos.
El conocimiento de la conciencia de ser
es la única Libertad que tenemos.
Adelante, están invitados.

Bienvenid@s !!!

CIENCIAS ETERNAS


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lunes, noviembre 24, 2014

Desviaciones Basicas de la Respiracion

Las desviaciones básicas de la respiración son una manera eficaz de averiguar los bloqueos, tanto energéticos como emocionales, que la persona tiene y que se manifiestan en el individuo a través de su forma específica de realizar su respiración. Estas desviaciones se producen en inhalación, en exhalación y en las pausas. entre inhalación y exhalación. La lectura de estás fases en sus formas manifestadas, es lo que un renacedor “leerá” para hacer las correcciones adecuadas y permitir que la respiración de la persona se libere así como la emoción asociada y la energía bloqueada.


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viernes, noviembre 07, 2014

El Sentido de Ser Feliz

Puedes tener defectos, vivir ansioso y estar irritado algunas veces, pero no te olvides de que tu vida es la mayor empresa del mundo.

Solo tú puedes evitar que ella vaya en decadencia.
Hay muchas personas que te precisan, admiran y te quieren.

Me gustaría que siempre recordaras que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades, caminos sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones.

Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.

Ser feliz no es solo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza.

No es apenas conmemorar el suceso, sino aprender lecciones en los fracasos.

No es apenas tener alegría con los aplausos, sino encontrar alegría en el anonimato.

Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, incomprensiones y períodos de crisis.

Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista de quien sabe viajar para adentro de su propio ser.

Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse un actor de la propia historia.

Es atravesar desiertos fuera de sí, mas ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma.

Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos.
Es saber hablar de sí mismo.
Es tener coraje para oír un “No”.
Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta.
Es besar a los hijos, mimar a los padres y tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran.

Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple que vive dentro de cada uno de nosotros.

Es tener madurez para decir “Me equivoqué”.
Es tener la osadía para decir “Perdóname”.
Es tener sensibilidad para expresar “Te necesito”.
Es tener capacidad de decir “Te amo”.


Que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz…
Que en tus primaveras seas amante de la alegría.
Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría.

Y que cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo.

Pues así serás cada vez más apasionado por la vida.

Y descubrirás que ser feliz no es tener una vida perfecta.

Sino usar las lágrimas para regar la tolerancia.
Usar las pérdidas para refinar la paciencia.
Usar las fallas para esculpir la serenidad.
Usar el dolor para lapidar el placer.
Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.
Jamás desistas.

Jamás desistas de las personas que amas.
Jamás desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo extraordinario.

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domingo, noviembre 02, 2014

Como Resolver Traumas Natales

Existen algunos terapeutas y profesores de mejoramiento personal que han puesto mucho énfasis en averiguar patrones negativos que ocurren en la vida, basados en ciertos tipos de experiencias de nacimiento. Algunas de estas personas han hecho un trabajo excelente en averiguar estas cosas, y hemos experimentado que existen tendencias generales que son similares a sus hallazgos.
Sin embargo, al analizar estos patrones, las afirmaciones y los consejos, o cualquier otro método mental para resolver el trauma natal es fútil como poco, y quizás dañino, al menos por estas tres razones.
Primero, lo que todos los patrones del trauma natal tienen en común es que se retira la conciencia desde la parte que se siente ese patrón hacia la mente. Puesto que es prácticamente imposible averiguar un proceso tan intenso como el nacimiento con la mente, es absolutamente esencial usar un método kinestésico (en el ámbito sensorial) para lograr la resolución del trauma natal.
Segundo, no todo el mundo que experimenta el mismo suceso le saca las mismas conclusiones. El efecto del trauma natal más adelante en la vida no consta de los sucesos durante el nacimiento, sino más bien de las conclusiones que saca la gente sobre la vida durante su experiencia natal. A pesar de que pueda haber tendencias generales hacia ciertos tipos de patrones en la vida asociados con ciertas experiencias natales, están muy lejos de las fórmulas universales que algunas personas puedan hacernos creer.
Tercero, se puede hacer lo que se quiera, pero el nacimiento no cambiará. Si se cree que se es de cierta manera acerca de las circunstancias del nacimiento, se tenderá a reforzar esta creencia produciendo patrones en la vida que nos den la razón. Esto puede llevar a un círculo vicioso de discusiones intentando procesar estos patrones mentalmente, donde el mismo proceso intensifica los patrones, llevando a más procesos, etc.
Por estas razones no es recomendable hacer estudios intensos de las experiencias natales, ni hacer análisis o procesos mentales acerca del nacimiento, y tampoco darle demasiada importancia al nacimiento.

Usando sólo los cinco elementos de la respiración circular, sin empeñarse en intentar recordar el nacimiento, y sin intentar resolver patrones natales, funciona muchísimo mejor en resolver los traumas natales que cualquier método mental, por estas tres razones adicionales:
Primero, los recuerdos del nacimiento son substancialmente kinestésicos. Esto significa a menudo que es necesario resolver los sentimientos asociados con el nacimiento antes de que surjan recuerdos visuales o auditivos.
Segundo, las sugerencias mentales sobre el nacimiento con frecuencia son erróneas.
Tercero, alentar a la persona que respira para que recuerde su nacimiento implica que existe una manera correcta de hacer la respiración circular, lo que conlleva más esfuerzo y lucha, dificultando mucho la integración.

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martes, octubre 28, 2014

La Gestion del Cambio

1. El Cambio
Existe una palabra que caracteriza la vida. Esta palabra es: "Cambio".
Sean cuales sean las palabras que usemos para describir nuestra percepción del cambio: desafiante, excitante, incómodo, temible, necesario, doloroso, inevitable, etcétera, un hecho es seguro: El cambio es una constante. El cambio se dará tanto si lo queremos como si no. Lo temamos, intentemos resistirnos o nos escondamos de él, el cambio va a ocurrirnos a todos.
Algunos son muy traumáticos, como un divorcio o una pérdida de trabajo. Otros pueden ser más sutiles. Todo cambio, de cualquier forma, es estresante en mayor o menor grado. Dado que el cambio produce emociones intensas, tanto positivas como negativas, es imperativo que aprendamos a gestionarlo.

2. El Cambio es un Proceso
Una forma de vivir el cambio es verlo no como un suceso, sino como un proceso.
El cambio tiene mil nombres y descripciones. Puede significar cambiarse a una nueva oficina o casa, asumir nuevas responsabilidades, darse un nuevo corte de pelo, incluso un nuevo color de pelo.

3. Resistencia al Cambio
Es sabido que habrá resistencia al cambio. Podemos definir cuatro formas en que nos resistimos al cambio.
La primera es la del "jarro de agua fría". Este es el procedimiento usado, cuando los individuos echan agua fría sobre una idea con frases como,"Está fuera de presupuesto" o, "Sí, pero..."
La segunda forma de resistirse al cambio es la llamada "vuelta a la normalidad". Este es el procedimiento seguido por individuos que, cuando ven venir el cambio, agachan la cabeza y desean o rezan para que las cosas vuelvan a su estado normal.
El tercer método de resistirse al cambio es adoptar una mentalidad de "espera". Él problema es que no hay nada tan letal como el no hacer "nada". Al cuarto procedimiento de resistencia al cambio podemos simplemente llamarle "incumplimiento". Este es el tipo de resistencia más difícil de tratar. La persona incumplidora sonríe, asiente y puede que exprese sentimientos tales como: ¡Hagámoslo! Sin embargo, estos individuos son expertos en volver a sus vidas y no hacer absolutamente nada para llevar a cabo los cambios con los que estuvieron de acuerdo de palabra.

Comprender las diferentes formas de resistencia al cambio puede ayudarte a planear una estrategia para hacerlo efectivo con éxito.
Las grandes ideas no se llevan a cabo solas. Para que el cambio sea efectivo, tienes que planear tu trabajo, tu vida. Y hacer que tu plan funcione. La planificación y preparación son la clave.
Para triunfar, debemos correr riesgos. Y el cambio es arriesgado.
- ¿Estoy dispuesto a arriesgarme a cambiar?
- ¿Estoy dispuesto y está mi pareja a arriesgarse a cambiar?
- ¿Estoy dispuesto y está dispuesta mi familia, comunidad o equipo a arriesgarse a cambiar?
- ¿Estoy dispuesto y está dispuesta mi compañía a arriesgarse a cambiar?

4. El Ciclo del Miedo
El miedo constituye gran parte de lo que nos impide enfrentarnos al cambio con éxito. Para tener éxito, debemos aprender a romper el ciclo del miedo. Todos hemos experimentado el riesgo y la rotura del ciclo del miedo. Después de todo, ¿cómo aprendimos a andar y a hablar, a montar en bicicleta, a esquiar? Si te quedas quieto nunca avanzas.

¿Y Sí…?
El ciclo del miedo comienza con la pregunta "¿Y sí…?" Tu imaginación vuela libremente. Todo parece peor de lo que es. Se implanta el pánico, y tú exageras las consecuencias.
Esto conduce al siguiente paso en el ciclo del miedo. La percepción distorsionada.
Aquí tiendes a exagerar la dificultad de una situación dada, diciéndote a ti mismo cosas como, "Sé que nunca lo terminaré a tiempo", etcétera... ves todo lo que te rodea como un obstáculo; demasiadas reuniones, una cantidad de interrupciones aplastantes, etcétera...
Esto lleva a un tercer componente del ciclo del miedo, los signos físicos de estrés.
Si escuchas a tu cuerpo, te darás cuenta que estás en el ciclo del miedo.
Y llegamos al siguiente paso, la fase llamada "congelación o frenesí". Aunque son respuestas opuestas, su característica común es la exageración. La congelación además implica retraso.

Finalmente el ciclo del miedo se completa cuando se cumplen sus expectativas. Con seguridad, a causa de los pasos uno a cuatro en el ciclo, no rindes al máximo de tu capacidad y se hacen realidad tus peores temores. Así que te justificas por tener miedo al principio, y esto te prepara para el siguiente ciclo. Puede que pienses, "No caeré presa del ciclo del miedo". Pero la realidad es que muchos de nosotros lo hacemos.

5. Romper el Ciclo
¿Cómo rompemos este ciclo? Primero, haciéndole pasar por la prueba del "peor de los casos". Esto puede significar, permitirme a mí mismo la preocupación y el miedo ¡pero no quedarme ahí! Necesito preguntarme, o animar a la persona asustada a preguntar, "¿es realmente tan malo? ¿son realmente mayores los inconvenientes que las ventajas?" Otra técnica es hacer una lista de las cosas que te preocupan, y después convertir las preocupaciones en previsiones. Cambiando "¿Y qué si ocurre lo peor?" por, "Sí ocurre lo peor, entonces haré… "Estoy dispuest@ a pasar de la previsión a la acción. "El miedo y la acción no caven en el mismo lugar".
Entender la esencia del miedo puede ayudarme a vivir con él. El miedo es algo natural. Es normal que experimentemos miedo cuando nos enfrentamos a cambios. El miedo miente. Distorsiona. Exagera. Amplía. Como las sombras en un cementerio a medianoche, el miedo hace que todo parezca peor de lo que en realidad es.
El miedo debería impulsarnos a concentrarnos en lo que podemos hacer, no en lo que no podemos hacer. Debemos recordar que lo peor raras veces es tan malo como nos lo pinta el miedo. Incluso cuando prevemos y definimos lo peor que puede ocurrir, las probabilidades de que ocurra de hecho son casi nulas.

Romper el ciclo del miedo es un paso crucial para gestionar el cambio con éxito.

Primero, ¡adelante, preocúpate!
Enfréntate a tus temores, no los niegues.

Segundo, convierte la preocupación en previsión.
Cambia el "Y sí… " por "sí… entonces…"

Finalmente, ¡Reacciona! ¡Cambia!

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sábado, octubre 25, 2014

El Cerebro Emocional

El sistema límbico, también llamado cerebro medio, es la porción del cerebro situada inmediatamente debajo de la corteza cerebral, y que comprende centros importantes como el tálamo, hipotálamo, el hipocampo, la amígdala cerebral (no debemos confundirlas con las de la garganta). Estos centros ya funcionan en los mamíferos, siendo el asiento de movimientos emocionales como el temor o la agresión.
En el ser humano, estos son los centros de la afectividad, es aquí donde se procesan las distintas emociones y el hombre experimenta penas, angustias y alegrías intensas.
El papel de la amígdala como centro de procesamiento de las emociones es hoy incuestionable. Pacientes con la amígdala lesionada ya no son capaces de reconocer la expresión de un rostro o si una persona está contenta o triste.

El sistema límbico está en constante interacción con la corteza cerebral. Una transmisión de señales de alta velocidad permite que el sistema límbico y el neocórtex trabajen juntos, y esto es lo que explica que podamos tener control sobre nuestras emociones.
Hace aproximadamente cien millones de años aparecieron los primeros mamíferos superiores. La evolución del cerebro dio un salto cuántico. Por encima del bulbo raquídeo y del sistema límbico la naturaleza desarrolló el neocórtex, el cerebro racional.
A los instintos, impulsos y emociones se añadió de esta forma la capacidad de pensar de forma abstracta y más allá de la inmediatez del momento presente, de comprender las relaciones globales existentes, y de desarrollar un yo consciente y una compleja vida emocional.

Hoy en día la corteza cerebral, la nueva zona del cerebro humano, recubre y engloba las más viejas y primitivas. Esas regiones no han sido eliminadas, sino que permanecen debajo, aún activas.
La corteza cerebral no solamente es el área más accesible del cerebro: sino que es también la más distintivamente humana. La mayor parte de nuestro pensar o planificar, y del lenguaje, imaginación, creatividad y capacidad de abstracción, proviene de esta región cerebral.
Así, pues, el neocórtex nos capacita no sólo para solucionar ecuaciones de álgebra, para aprender una lengua extranjera, para estudiar la Teoría de la Relatividad o desarrollar la bomba atómica. Proporciona también a nuestra vida emocional una nueva dimensión.
Amor y venganza, altruismo e intrigas, arte y moral, sensibilidad y entusiasmo van mucho más allá de los rudos modelos de percepción y de comportamiento espontáneo del sistema límbico.
Aunque, por otro lado -esto se puso de manifiesto en experimentos con pacientes que tienen el sistema límbico-, esas sensaciones quedarían anuladas sin la participación del cerebro emocional. Por sí mismo, el neocórtex sólo sería un buen ordenador de alto rendimiento.

Los lóbulos prefrontales y frontales juegan un especial papel en la asimilación neocortical de las emociones. Como 'manager' de nuestras emociones, asumen dos importantes tareas:
• En primer lugar, moderan nuestras reacciones emocionales, frenando las señales del cerebro límbico.
• En segundo lugar, desarrollan planes de actuación concretos para situaciones emocionales. Mientras que la amígdala del sistema límbico proporciona los primeros auxilios en situaciones emocionales extremas, el lóbulo prefrontal se ocupa de la delicada coordinación de nuestras emociones.

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lunes, octubre 20, 2014

Autocontrol Emocional

Un sorprendente descubrimiento, extraído de los estudios sobre el cerebro de personas que se hallan sometidas a situaciones de estrés pone en evidencia que la actividad del cerebro socava algunas de las funciones de los lóbulos prefrontales, el centro ejecutivo que se halla detrás de la frente.
Cuando la mente permanece en calma, el rendimiento de la memoria operativa es óptimo, pero cuando tiene lugar una urgencia el funcionamiento del cerebro cambia a una modalidad autodefensiva centrada en la supervivencia, consumiendo recursos de la memoria operativa y transfiriéndolos a otras localizaciones cerebrales que le permitan mantener los sentidos en estado de hipervigilancia.
De este modo, cuando se dispara la adecuada señal de alarma, la actividad cerebral experimenta un retroceso a las rutinas más sencillas y familiares, y deja de lado el pensamiento complejo, la intuición creativa y la planificación a largo plazo.

El sistema de alarma cerebral está situado en el antiguo cerebro emocional –al que se conoce como sistema límbico− que circunda la corteza cerebral y se ocupa de afrontar los efectos del temor, los ataques de ansiedad, el pánico, la frustración, la irritación, la ira y la rabia. La región prefrontal –el centro ejecutivo− está conectada a través de una especie de superautopista neuronal con la amígdala, que actúa a modo de sistema de alarma cerebral, un dispositivo que ha tenido un extraordinario valor para la supervivencia durante millones de años de evolución del ser humano.

La amígdala es el banco de la memoria emocional del cerebro, el lugar en el que se almacenan todas nuestras experiencias de éxito, fracaso, esperanza, temor, indignación, frustración, actuando a modo de un centinela que supervisa toda la información que recibimos para valorar todas las amenazas y las oportunidades que van presentándose, cotejando lo que está ocurriendo con las pautas almacenadas de nuestras experiencias pasadas.
Cuando la amígdala pulsa el botón cerebral del pánico, desencadena una respuesta que se inicia con la liberación de una hormona conocida como HCT (hormona corticotrópica) y finaliza con un aflujo de hormonas estresantes, principalmente cortisol. Pero, aunque las hormonas que secretamos en condiciones de estrés están destinadas a desencadenar una única respuesta de lucha o huida, el hecho es que, una vez en el torrente sanguíneo, perduran durante varias horas, de modo que cada nuevo incidente perturbador no hace más que aumentar la tasa de hormonas estresantes.

Las hormonas estresantes se vierten en el torrente sanguíneo, de modo que, en la medida en que aumenta la tasa cardíaca, la sangre se retira de los centros cognitivos superiores del cerebro y se dirige hacia otras regiones más esenciales para una movilización de urgencia. En tal caso, los niveles de azúcar en sangre se disparan, las funciones físicas menos relevantes se enlentecen y el ritmo cardíaco se acelera para la respuesta de lucha o huida. Así pues, el impacto global del cortisol en las funciones cerebrales cumple con una función estratégica para la supervivencia.
Cuando los niveles de cortisol son elevados, cometemos más errores, nos distraemos más, tenemos menor memoria (tanto es así que, a veces, ni siquiera podemos recordar algo que acabamos de leer), aparecen pensamientos irrelevantes y cada vez resulta más difícil procesar la información.

El estrés agudo no solo puede incapacitarnos provisionalmente, sino que su persistencia crónica puede tener un efecto entorpecedor permanente en nuestro intelecto.
El estrés es un dato con el que inexorablemente debemos contar, ya que resulta prácticamente imposible eludir las situaciones o las personas que nos desbordan y lo que realmente necesitamos son recursos internos que nos permitan gestionar mejor los sentimientos que el estrés suscita en nosotros.

El diseño cerebral se basa en una simple oposición ya que, mientras ciertas neuronas emprenden un tipo de acción, otras, al mismo tiempo, la inhiben. Es por ello que la acción equilibrada depende de la armonización de estas tendencias contrapuestas. De modo que el problema de la persona excesivamente impulsiva tiene menos que ver con la amígdala que con la actividad del circuito inhibidor de la impulsividad situado en los lóbulos prefrontales porque, según parece, el problema no radica tanto en la actuación irreflexiva como en la incapacidad de refrenar una respuesta que ya se ha desencadenado. Los lóbulos prefrontales están dotados de un sistema de neuronas “inhibidoras” capaces de detener las órdenes enviadas por la amígdala, pero lo cierto es que no siempre son capaces de gobernar la amígdala de una manera rápida e inmediata.

Las personas más flexibles empiezan a controlar el estrés desde el mismo momento en que se dispara la situación conflictiva. Son personas optimistas y prácticas que, en caso de que algo no funcione bien en sus vidas, no tardan en encontrar el modo de mejorarlos y conservar la mente clara para seguir el curso de acción que hayamos determinado.

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sábado, mayo 31, 2014

Respiracion e Integracion

La respiración es un mecanismo natural de curación y cuando la practicamos de manera consciente y sin pausa durante, al menos una hora, nos encontramos en un estado de conciencia , por el que pasan las imágenes y los sentimientos olvidados. Cuando perseveramos en esta respiración continuada, estas imágenes y sentimientos salen del campo de nuestra conciencia y dejan de tener repercusiones psicológicas en nuestras vidas.
La respiración consciente no es el único medio para integrar emociones y sentimientos reprimidos, pero sí uno de los más eficaces. Al no atender a la mente, evita la necesidad de hacer uso de la imaginación y las demoras que ello supone.

En la técnica de respiración que utilizamos en Renacimiento se inhala profundamente, poniendo mucha atención en subir el aire a la parte superior del pecho, hacia la parte de los pulmones que normalmente no utilizamos, y luego se exhala inmediatamente sin hacer ninguna pausa, dejando caer la caja torácica, sin forzar, empujar, ni modificar el flujo del aire.
La respiración debe ser continuada, sin ninguna pausa, sin retención de aire en la inspiración ni en la exhalación. La exhalación se hace sin esfuerzo y relajadamente, de manera que las tensiones ya no se retengan en los músculos intercostales que elevan la caja torácica, ni el diafragma. Estos músculos toman así su posición inicial y el aire es expulsado del pecho.
Un dato a tener en cuenta es que si inhalamos por la nariz exhalaremos igualmente por la nariz; y si inhalamos por la boca exhalaremos también por la boca.

El intento de este tipo de respiración es una invocación consciente a la vida, en la inhalación, y estar dispuesto a abandonarlo todo al exhalar, en un flujo continuo. En esos momentos, tú estás dispuesto a observar y aumentar tu relajación. No haces nada, solo te quieres relajar para observar. Así es como se empieza a producir la liberación de la energía por mucho tiempo estancada experimentando un gran placer en ella, lo que permite su integración dejando de afectarte.
Las creencias acerca de nosotros mismos almacenadas en el cuerpo se van a resistir a ser liberadas. Para eso contamos con la presencia de un instructor, así se reducen las resistencias. Por eso lo mejor que se puede hacer es colaborar ante sus instrucciones.

Integrar significa “darse cuenta” de cualquier experiencia que estemos teniendo. Las experiencias producen un “enganche” energético que nos desgasta. Mediante la respiración, este enganche o bloqueo energético empieza a ser “visto” y llegamos a ser conscientes de él, de una manera rápida y eficiente. El hecho de “ver” el enganche hace que este empiece a perder validez, lo cual nos permite poder elegir de nuevo. Este es uno de los resultados que se podrían obtener con este tipo de respiración. Es un medio de integración prodigioso y poderosamente eficaz y directo que puede hacer integrar en poco tiempo amplias capas de negatividad.
Comprobamos que se ha producido la integración cuando no se ofrece ninguna resistencia al elemento con el que se luchaba anteriormente. La integración facilita la elección consciente.

El Renacimiento hace que puedas sentir más fácilmente tus emociones reprimidas. La gran lucha por rechazar compulsivamente todo aquello que no deseas hace que te resistas al fluir natural de la vida. Cuando nos resistimos a la vida, nos debilitamos y sufrimos; si por el contrario nos soltamos voluntariamente en su fluir, seremos libres y felices. Gracias a la respiración consciente y conectada podemos acabar poco a poco con nuestros propios esquemas de lucha, con nuestras oposiciones interiores, de la manera más natural.

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jueves, mayo 22, 2014

Relacion entre Renacimiento y Parto

El nacimiento tiene importantes repercusiones en nuestras vidas y en nuestro proceso de evolución personal y las condiciones en las que nace el niño, ya sean de tranquilidad o de inquietud, fáciles o dolorosas, van a determinar de manera profunda su personalidad y su manera de ver el mundo. La vida se sigue viendo a través de los ojos con los que experimentamos nuestro nacimiento. Y, aunque el renacimiento no guarda relación directa con el parto, es sobre esas emociones y decisiones tomadas en el momento de nacer sobre las que trabaja el renacimiento.

El niño ha estado recibiendo señales y mensajes de su madre y del mundo que le rodeaba durante los nueve meses del embarazo, y la labor del parto será la culminación de una danza.
Para el niño las circunstancias de su nacimiento son extremadamente importantes. El hecho de cortar el cordón umbilical inmediatamente o no, cambia la forma en que el niño recibe la respiración; y puede cambiar incluso las condiciones de su primera experiencia en la vida.
Si se corta el cordón inmediatamente después del nacimiento, el cerebro se siente brutalmente privado de oxígeno. El sistema de alarma es así alterado y el organismo del niño reacciona de una forma global. La respiración se introduce en esta estructura como una respuesta a una agresión.
Lo primero que experimenta el pequeño al llegar al mundo es una sensación de muerte y para escapar de ella se refugia en la respiración. El acto de respirar es para este niño recién nacido un recurso último y desesperado. De esta forma se ha producido un primer reflejo condicionado, en el que respiración y angustia quedan asociadas para siempre.

El nacimiento supone nuestro primer encuentro físico, psíquico y emocional profundo y nunca vamos a olvidar las decisiones tomadas durante el mismo, aunque raramente podremos evocar esos recuerdos en el futuro. Sin embargo, sabemos que existen y que si los estimulamos adecuadamente, los recobraremos. La razón por la que seguimos vinculados a nuestras reacciones emocionales pasadas es porque hemos asociado el concepto de supervivencia a las circunstancias que rodearon nuestro nacimiento.
La concepción, la nutrición y el nacimiento de la mayoría de las personas a lo largo de la historia, no responden a un acto de amor consciente, sino que, por el contrario, existen gran cantidad de pensamientos y sentimientos negativos ligados a estas diferentes etapas de la vida.

La historia de la humanidad demuestra que la vida ha sido siempre "tan brutal, tan terrible y tan corta" que, casi por necesidad, se ha confundido el amor con la angustia, sino con algo peor.
Ahora que el progreso de la tecnología permite que existan diferencias suficientes en el mundo occidental para responder mejor a las necesidades de lujo y de abundancia, este mismo progreso sustrae a las madres la posibilidad de concebir desde el amor.
Los médicos suelen olvidarse del acto de amor que supone el nacimiento y de consciencia basándose en anestesias y fórceps, haciendo del nacimiento una verdadera prueba durante la cual la madre, anestesiada generalmente, no puede participar ni representar ningún papel consciente en el nacimiento de su propio hijo.
Desde hace algo más de un siglo, las mujeres occidentales han dado a luz en estado de inconsciencia y han sido incapaces de esforzarse y de empujar para ayudar al niño a descender a lo largo del canal del parto y salir. El mismo bebé ha asimilado la anestesia de la madre y tiene menos energía para abrirse camino y liberarse, debido a que está completamente drogado. Pienso que hay una relación directa entre el incremento de nacimientos con anestesia y la aparición de drogodependientes durante las últimas décadas. De esta manera, no es difícil que se encuentre bajo sus efectos durante casi todo el proceso, haciendo que su respiración se inhiba y se retrase, con todas las consecuencias perniciosas que esto supone, para la salud física, metal y emocional del bebé.
Los miembros del personal médico encargados del parto, que han guardado dentro de sí la misma angustia relacionada con el nacimiento, intervienen para "liberar" al bebé, utilizando a menudo estímulos dolorosos que obligan al niño a tomar su primera inspiración.

No es de extrañar que queramos negarnos a revivir estos acontecimientos tan cargados de elementos negativos y que nos hayamos quedado fijados en estos clichés de origen, que nos hagan asociar la supervivencia al dolor, a la inconsciencia, al ahogo y a la lucha.
El mecanismo que gobierna la respiración para desbloquear las fijaciones antiguas en la consciencia y ponerlas al día en el "aquí y ahora" todavía no se han comprendido bien. Quizá se deba al hecho de que la respiración continuada recrea en el cerebro las mismas condiciones que existían durante la gestación, cuando el intercambio en la placenta aseguraba al feto el aporte continuo de oxígeno y una eliminación constante de desechos.

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miércoles, mayo 14, 2014

Introduccion al Rebirthing

El Renacimiento es un proceso engañosamente sencillo, efectivo y mágico que permite recuperar la inocencia y liberar el resentimiento, la vergüenza y la enfermedad.


El valor del renacimiento es múltiple. En el nivel más sencillo, se descarga una enorme cantidad de estrés. Uno se suelta. En realidad es virtualmente imposible renacer y estar tenso. El proceso es apasionadamente pacífico. A un nivel más profundo, se liberan las causas del estrés; los pensamientos, los resentimientos, los agravios que se han ido acumulando durante años y que se han convertido en una armadura física, mental y emocional. Cuando renaces te desarmas unilateralmente. Experimentas la alegría del perdón físico. Rejuveneces tu cuerpo celular y despiertas tus sentidos a la vitalidad que creías habías perdido, pero que simplemente habías suprimido con una anestesia emocional autoinducida, provocada por la retención de la respiración.
Ahora automáticamente respiras en las situaciones que antes te hacían cerrarte compulsivamente. Al respirar, eres capaz de ver las opciones, resolver conflictos y encontrar la paz.

El renacimiento te ofrece la seguridad de poder sentir otra vez. Puesto que todos los sentimientos son sentimientos de vida, cuanto más aprendas a ser sano en el plano emocional, mayor será tu conexión con tu urgencia de vida, a la vez que se debilita tu urgencia de muerte y la presión que ésta ha estado ejerciendo en tu vida. Comienzas a amar tu nueva vida bajo una nueva luz. Es como si una nueva energía te despertase. Aumenta tu autoestima, y te das cuenta de todo lo que tú eres, quieres y mereces.

A medida que respiras y respiras, mediante ciclos de diez sesiones cada uno, comienzas a componer las piezas del puzzle de tu vida. Ves como emergen los patrones de abandono, lucha, desaprobación, competencia, venganza y culpa hasta que de repente, todo tiene sentido. Descubres que debajo de todos tus patrones se encuentra la base fundamental de tu personalidad, tu guión natal, y ves cómo siempre lo has proyectado en tu vida como un montaje básico de supervivencia. Aunque no te gustase, te funcionó la primera vez, y te fías de él utilizándolo como tu mapa básico para navegar por la vida.

Si tu nacimiento fue rápido, intentarás pasar rápidamente por la vida, obsesionado con actuaciones y acuerdos rápidos. Puedes mostrarte impaciente ante soluciones, y estar deseando abandonar situaciones que representan un desafío. Si te quedaste atascado en el canal de nacimiento, puedes pararte y sentirte literalmente bloqueado una y otra vez, sin darte cuenta que eres libre para elegir salir adelante a tu propio ritmo. Si causaste mucho daño a tu madre, puedes pensar que siempre dañas a la persona que amas. Si fuiste una carga financiera puedes cargar con este peso durante toda tu vida.
Te darás cuenta de cómo se ha repetido tu guión natal una y otra vez y en qué medida lo has convertido en tu realidad. Ahora, ves otra cosa, el reflejo de la auténtica libertad que tanto has deseado, ya no como un fantasma fuera de tu alcance, sino como la liberación real y duradera de la tiranía de tu propio ego.

Tu respiración es el puente entre los mundos visible e invisible; es el punto de intercambio entre lo que tomas y lo que abandonas. En tu respiración revelas tus actitudes básicas hacia la vida misma y, durante el renacimiento, tu respiración te devuelve de forma natural el equilibrio y la armonía que deberías haber tenido siempre si no hubiese sido por la brusquedad del corte del cordón umbilical cuando tomaste tu primera respiración y fuiste separado de tu madre. En el renacimiento, liberas el pánico de esa separación que ha gobernado toda tu vida. Te das cuenta de que tu separación original fue espiritual, el pensamiento de que Dios te había abandonado, o de que no podrías confiar en Él. Al darte cuenta de que eres tú el que ha creado la separación y la pérdida, y de que la unión ha estado siempre allí esperando tu retorno, te invade un sentimiento supremo de bienestar.


El pulso del Universo se convierte en el pulso de tu respiración y en el de tu corazón. Cuando tu respiración se abre, también se abre tu corazón. Te invade un sentimiento mágico de auténtico deleite.
Estás enamorado de nuevo de tu vida. Estás en casa. Eres libre.

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