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existe la certeza de ser lo que nunca perdimos.
El conocimiento de la conciencia de ser
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domingo, febrero 23, 2025
Temor al Castigo
Frenar la parte esencial del niño, crea un conflicto y da lugar a un carácter, que se manifiesta en la vida adulta. En la resolución del conflicto se encuentra la llave que abre la puerta para acceder a la etapa en que se creó el bloqueo y de esa manera liberar la energía.
Al explorar estas memorias y descargarlas, los individuos recuperan la espontaneidad y la libre expresión de la psicoafectividad, dando como resultado un carácter mucho más flexible y una interacción con el medio ambiente de forma más sana.
El carácter consiste en una alteración crónica del yo, a la que podríamos calificar de rigidez. Es la base de la cronicidad del modo de la reacción característico de una persona. Su significado es la protección del yo contra las amenazas exteriores e interiores. Este carácter es una disminución de la movilidad psíquica total, disminución mitigada por relaciones con el mundo exterior, no condicionadas por el carácter y, por ello, atípicas.
El carácter psicótico se forma a través de las demandas instintivas y el mundo exterior frustrante; los conflictos presentes entre el instinto y mundo exterior, le dan fuerza y razón para su existencia. Es la suma de estas influencias del mundo exterior sobre los deseos, pulsiones, necesidades instintivas que crean durante el tiempo y la vida un bagaje histórico en la psique de la personalidad del individuo.
martes, febrero 18, 2025
Terapia Corporal
A través de diversas técnicas, la terapia corporal busca que la persona aumente la conciencia sobre su cuerpo, haciéndose sensible a su percepción, a la relación que establece con él, a sus patrones postulares, a sus tensiones y hábitos, entre otras cosas.
Los objetivos variarán según la aproximación; algunas de estas terapias proponen un cambio estructural, otras un cambio postular y/o tónico. Se trata de desarrollar movimientos más flexibles, más creativos y eficientes.
Las personas, al lograr una mayor autoconciencia corporal, mejoran su autoimagen y por lo tanto su autoconocimiento.
Psicoterapia corporal
Para aproximarse a un entendimiento de lo que es la psicoterapia corporal, resulta necesario en primer orden, realizar una revisión de los conceptos que aborda, y posteriormente revisar las distintas aproximaciones que surgen a partir de estos conceptos.
La psicoterapia corporal, como su nombre indica, combina en su definición dos conceptos: psique o mente, y por otro lado el cuerpo; ambos comprendidos en un contexto terapéutico.
Existen diversas definiciones del concepto de mente, y éstas tienden a detentar variantes, según el enfoque donde se le comprenda: una hipótesis después una conducta observable, o lo que anima al cuerpo, también puede ser todo lo que ocurre en el medio interno, en el espacio donde pugnan los conflictos internos, o un hecho teórico que se impone como necesidad de nombrar algo eficiente, etc.
En este sentido hablar de cuerpo implicaría también hablar de corporalidad, es decir, de procesos que se generan en el propio cuerpo y que son percibidos en la subjetividad y en la otredad, en el cómo nos constituimos a través de la mirada y vinculación con otros. La corporalidad, de esta forma, se relacionaría con la vivencia subjetiva del cuerpo más que en la objetivación de éste, así como también en la significación que se da a partir de la relación afectiva con el otro.
Ante los diversos entendimientos del cuerpo también surgen diversas aproximaciones a él. No será lo mismo un abordaje en donde el cuerpo deviene como objeto real, al que lo comprende cómo proceso subjetivo, o como un objeto de la relación. En lo que respecta a su uso terapéutico y el desarrollo de su potencial, es posible distinguir claramente los dos abordajes principales: la Terapia Corporal y la Psicoterapia Corporal, los que si bien son diferentes, se ha observado que comparten ciertas hipótesis básicas:
1. El cuerpo es uno mismo.
2. El cuerpo tiene un lenguaje propio.
3. El cuerpo es el lugar donde habitan las emociones, el placer y el displacer.
4. El cuerpo puede ser habitado con mayor bienestar y gozo de vivir.
5. El cuerpo es una fuente de sabiduría orgánica en sí misma.
6. El cuerpo es la base de la identidad del yo.
7. El cuerpo es un puente hacia la profundidad de la persona.
8. El cuerpo posee una plasticidad que permite cambios, que afectan la personalidad.
9. Existe una relación muy directa entre autoimagen corporal y autoestima.
10. El cuerpo refleja lo psicológico y lo psicológico se manifiesta en el cuerpo.
Estos supuestos tomarán mayor o menor relevancia según cuál sea el abordaje, ya que la psicoterapia corporal no busca los mismos objetivos que la terapia corporal, ni pone el acento en los mismos aspectos.
Si por terapia corporal se entiende aquella modalidad terapéutica centrada en el cuerpo, por psicoterapia corporal se entiende aquella práctica en donde cuerpo y mente se hacen presentes en el espacio terapéutico, sin excluir nunca el uno del otro.
Como modelo psicoterapéutico, la psicoterapia corporal trabaja con los diversos contenidos que la mayoría de las psicoterapias considera. Esto es: integra el uso del lenguaje, las fantasías, la asociación libre, exploración de sueños, reevaluación de perspectivas cognitivas, recuperación de recuerdos, etc. De igual manera considera aspectos vinculantes de confianza, apertura personal y respeto recíproco, así como también explora temáticas ligadas al yo, como la autoestima.
La contribución específica que hace este modelo es comprender los procesos corporales conscientes e inconscientes que pueden subyacer a todas las dimensiones psicológicas recién descritas. Y en consideración de ello, incluir intervenciones corporales directas. Es decir, busca esclarecer cómo cuerpo y mente se conectan en todo momento.
Las intervenciones basadas en lo físico, son estudiadas en cuanto a su impacto cognitivo emocional (psicológico) directo, mientras que las intervenciones psicológicas son traídas al juego de modo simultáneo o en alternancia con las intervenciones fisiológicas; así tenemos dos modalidades de entrada para la psicoterapia corporal, la física y la psicológica.
El entendimiento básico de la psicoterapia corporal, es que el cuerpo es la persona entera y que hay una unidad funcional entre el cuerpo y la mente. Todo fenómeno humano tiene una doble cara. Un ejemplo gráfico de ello es cómo trastornos físicos, infecciones virales o incluso períodos pre-menstruales, pueden alterar estados cognitivos y emocionales.
lunes, febrero 17, 2025
Emprender un Viaje profundo a Memorias impensables de nuestro Cuerpo, de nuestra Mente y de nuestro Espíritu
El Yo es siempre una identificación con el cuerpo, una instancia prendida a la realidad psicológica y mental del sujeto, pero también a su realidad del cuerpo que se tensa, muestra dolor, miedo, rabia contenida, llanto que no puede expresarse, odio a flor de piel o imposibilidad de expresar amor por temor al contacto corporal y a la expresión de los afectos. Mucho de nosotros está puesto al servicio de las defensas y de las resistencias, de modo que mucho de lo nuestro está aún por liberarse. Habitamos un cuerpo y una realidad psíquica que desconocemos: lo mejor de nosotros mismos está por surgir.
La respiración es la fuente de la vida y si no podemos llegar a percibir dicha capacidad respiratoria, tampoco es posible llegar a entrar en contacto con las emociones más profundas e intensas. Esta respiración es diafragmática, profunda, llegando a abarcar en su expansión tanto al tórax como al bajo vientre y también en su expansión hacia fuera, al abdomen (como se observa en los niños), recorre los intercostales, tocando casi, en esa expansión respiratoria fluida, la espalda.
La capacidad para restablecer el movimiento profundo en el organismo guarda una relación directa con la capacidad para poder acceder al estado de quietud; quietud emocional que lo podríamos definir como un estado mental y físico marcado por la capacidad para la actividad introspectiva. Es éste una especie de estado, momento existencial básico que se vislumbra como necesario para poder acceder adecuadamente a la realidad conflictiva de nuestro mundo interno, es la capacidad de acceder a mayores dosis de quietud, lo que nos permite entrar progresivamente en un estado, marcado esta vez, por la presencia del silencio, gracias al cual podremos elaborar con mayor riqueza e intensidad nuestra propia capacidad para reconocer el sentido de la frustración, así como la necesidad interna de renunciar a la omnipotencia infantil.
Son estos aspectos, creencias psicológicas identificadas de nuestro pasado, que, incrustados en mayor o menor medida en nuestro presente, necesitan ser retomadas cuantas veces sea necesario, a fin de tener asegurado un mayor desarrollo mental y emocional que pueda asegurar la realización de una integración social que satisfaga las expectativas personales.
viernes, febrero 14, 2025
Los Elementos de la Percepción
PRIMER NIVEL – OJOS, OÍDO Y NARIZ
* EL SENTIDO DE LA VISTA (LOS OJOS)
La especie humana es óptica porque un tercio de sus vías nerviosas están destinadas a los ojos. El ojo, así como el oído y la nariz, pertenecen al primero de los siete niveles del modelo de percepción, siendo la sede de tres sentidos: la vista, el oído y el olfato.
Este nivel, en el nacimiento, debería ser integrado inmediatamente en un funcionalismo unitario porque de lo contrario el individuo, al carecer de contacto con la realidad, llega a falsos contactos, es decir a la disociación.
Si las funciones sensoriales no encuentran su plenitud desde el nacimiento, la percepción inicial será distorsionada por la huella dejada en la memoria por cualquier acontecimiento.
En el nacimiento las funciones sensoriales deberían integrarse y coordinarse lentamente.
Un individuo bloqueado en cualquier órgano sensorial del primer nivel, no permite que la energía fluya libremente más allá de ese bloqueo, esto permite que esa energía no expresada por los órganos sensoriales dispuestos para ello, llegue al hipotálamo, y se exprese a través de ahí, de manera instintiva y no refinada por el órgano sensorial que esté bloqueado.
La perturbación del estado de conciencia es la consecuencia de la disfunción del primer nivel; la conciencia es, en efecto, auto-percepción, y para tenerla es necesario que los estímulos sensoriales provoquen un sentimiento de excitación.
La ruptura entre sensación y percepción provoca el pánico, la interpretación errónea de la realidad, la confusión, la falta de orientación, la incoherencia, en definitiva, una imposibilidad de identificación, que determina la ausencia de identidad, pudiendo definir a este individuo como psíquicamente ciego y sordo.
El bloqueo del primer segmento es la reacción del recién nacido contra el ambiente de rechazo y destructividad que encontró al nacer.
El desarrollo psico-afectivo se caracterizará por diversas perturbaciones del comportamiento, llegando hasta crisis psicóticas de la pubertad y de la adolescencia.
Se trata de una personalidad psicótica caracterizada por una reactividad, el sujeto no es activo, creativo, sino que responde al medio y, en particular, a los estímulos visuales, con una predilección por la forma, en detrimento del fondo.
Con los ejercicios oculares del primer nivel permitimos llenar la carencia materna posibilitando, de este modo, la aparición del Yo.
La ansiedad y la agresividad no deberíamos separarlas, puesto que la ansiedad es una manifestación de agresividad negativa dirigida contra uno mismo y depende de una disfunción respiratoria causada por el bloqueo del diafragma. Recordemos que la agresividad es la manera de acercarse, de contactar: el primer nivel (ojos, oído y olfato) tiene precisamente en el nacimiento por función, tomar contacto con el mundo exterior gracias a los telerreceptores de los ojos, los oídos y de la nariz.
El feto percibe los sonidos como vibraciones, radicando en ello el contacto inicial con la realidad materna; el nacimiento, en la mayoría de los casos se vive como un traumatismo: la emoción existencial primaria del miedo deriva de este traumatismo y del trastorno de los telerreceptores.
Tercera a Cuarta Semana:
El corazón del embrión empieza a latir y se forman los rudimentos de un sistema circulatorio. El disco se convierte en un cuerpo ovoide de cola estrecha y corta y cabeza grande.
La impresión subjetiva es la de ser arrastrado hacia arriba. El medio se hace más claro y pueden verse alrededor de la zona, pequeños organismos. El medio emite luz porque las percepciones corporales no han empezado aún a dominar al ser-percepción. Los sueños empiezan a incluir más perfiles de formas.


Cuarta a Sexta Semana:
Empieza a formarse el sistema nervioso. El embrión tiene menos de medio cm. de longitud y empieza a adquirir una forma “gusano idee”. La impresión subjetiva recuerda al Ser Primordial, moldeándose a sí mismo en una miríada de universos, formándose y reformándose, forzado a seguir las instrucciones del código ADN.
Sexta Semana:
El embrión tiene ahora más de un cm. de longitud. La forma del cuerpo ha vuelto a cambiar. Ahora tiene brazos y piernas. Empiezan a aparecer las orejas y, en la sexta semana están presentes casi todos los órganos.
La impresión subjetiva recuerda la forma del macrocosmos (extendido a lo largo del universo) formando el vacío informe.
La formación primitiva de los órganos de los ojos, los oídos y el olfato empiezan a realizar sus funciones de percepción, mostrando al nuevo ser un mundo de formas, colores y sonidos quedando fijado en ese estado que le sustenta. Es el inicio de una separación inconsciente que le sumerge en un sueño profundo, que más tarde identificará como “la realidad”.
Las primeras manifestaciones de miedo no tardan en aparecer, teniendo la consciencia en forma de niño no nacido, la elección más importante de su propio desarrollo y de su propia vida, tal y como empieza a sentir y a experimentarse en este “estado” y, considerar si está preparado para enfrentar el nuevo reto que se le presenta, continuar adelante o abandonar.
El miedo surge de la necesidad de elegir. El hecho de elegir nos está indicando que existen varias cosas entre las cuales hacerlo. Este hecho nos produce dudas, inseguridad y desdicha, porque en cualquier caso, hemos de dejar algo.
En el aspecto bioquímico del cuerpo, el miedo es la emoción primaria y produce una pérdida de tono en los primeros momentos de la vida, conduciendo a una vaso-dilatación que posibilita la vaso contracción a fin de garantizar la homeostasis.
martes, enero 21, 2025
Desafiando Límites
Más allá de su cuerpo y de su mente, a través de los cuales se afirma y reafirma de manera continua, su inmutable realidad, siempre presente, lo sostiene de forma invisible. Idealmente un hombre debería funcionar a partir de todos los aspectos de su ser, relacionando y reconciliando los innumerables patrones de energía que provienen de diversos niveles.
La frustración aparece cuando hay un desfase entre cuerpo y mente, cuando no llevan el mismo paso ni se comunican entre sí de manera armónica. Muy a menudo, un ritmo acelerado hace que la mente se adelante al cuerpo, o bien una constricción corporal perturba la relación con la parte pensante. Ver ese desfase es el primer paso hacia la armonía.
Hay un incremento de la conciencia que sigue el flujo natural. Una atención equilibrada, sostenida durante un breve periodo, culmina de manera invariable en la reconciliación del cuerpo y de la mente, desarrolla la sensibilidad y permite el acceso a otro nivel. La sensación, la práctica de dirigir la atención a una parte o área específica del cuerpo, amplía y profundiza la recepción de impresiones, confiere una mayor inteligencia a las funciones automatizadas del cuerpo.
Verse a sí mismo, particularmente como un todo, allana el camino y ayuda a fortalecer la capacidad de ver las asociaciones y pensamientos que flotan al azar en la cabeza. Esta práctica, junto a la observación de nuestros estados de ánimo y de nuestras emociones cambiantes, plantea la pregunta acerca de la existencia de una realidad superior atrás o dentro de esa corporeidad que uno llama “yo”.
lunes, enero 20, 2025
Descubriendo al Yo
El yo, el ego, está siempre usurpado por lo que le agrada o lo que no le agrada, lo que «le gusta» o «no le gusta». Siempre quiere recibir, ser amado, y eso le empuja a buscar el amor. Dar para recibir. Puede ser la generosidad de la mente, del yo, pero no es la generosidad del corazón.
Amamos con el yo, con el ego, no con el corazón. Profundamente, ese yo siempre está en conflicto con otro yo y rehúsa compartir. Vivir sin amor es vivir una contradicción perpetua, es el rechazo de lo real, de lo que es. Sin ese sentimiento, uno nunca puede encontrar la verdad y toda relación humana es dolorosa.
Si no te conoces totalmente, tu mente y tu corazón, tu dolor y tu avidez, no puedes vivir el presente. Lo que debes explorar no está más allá del ser, sino en todo el proceso de tu propia conciencia. Ésa es la base misma a partir de la cual se piensa y se siente.
El pensamiento tiene sed de continuidad, de permanencia. De allí viene el yo, el ego, y ése es el origen del miedo, del miedo a perder, a sufrir. Si no se conoce el inconsciente, no se comprenderá el miedo y toda búsqueda en uno mismo estará falseada. No habrá amor y el único interés será el de asegurar la continuidad del yo, incluso después de la muerte.
martes, diciembre 31, 2024
El Uso la Respiración para Integrar Emociones Reprimidas
Existen variaciones en la respiración, cuyas diferencias obedecen al volumen de aire inspirado, a la velocidad de la respiración y al empleo de la nariz o de la boca como canales de respiración, producen un resultado preciso, que conviene conocer.
Con respecto a la cantidad de aire inspirado lo principal es encontrar el volumen de aire apropiado para sentirse totalmente abierto a las estructuras de energía de tu ser interior, sin entrar en un espacio de lucha por respirar.
Siempre que nos referimos al ritmo aludimos al ritmo de la inhalación, ya que la exhalación nunca ha de ser controlada. Por consiguiente a una inhalación lenta le puede seguir una exhalación rápida o viceversa. Dejemos que sea nuestro cuerpo el que decida su proceso liberador. No es importante que la inhalación y la exhalación no tengan la misma duración.
Por ejemplo una respiración lenta y profunda es la indicada al comienzo de la sesión así como cuando se termina de integrar una estructura energética, y por consiguiente, uno se dispone a entregarse a una nueva. Tomando una gran cantidad de aire se tiene una mayor conciencia del patrón de energía que se esté respirando, y el ritmo lento favorecerá la concentración.
Por el contrario una respiración rápida y superficial se aplica a aquellos momentos en los que se anuncia una gran intensidad energética. La ligereza de la respiración facilita el encuentro con dicha energía y la rapidez permite acelerar la integración. Es la forma de enfocarnos en los detalles del patrón de energía que nos encontramos.
Respirar de manera rápida y profunda, sería la adecuada cuando una oleada de energía incita a abandonar el cuerpo, es el caso de la anestesia o que la memoria activada sea demasiado intensa para ser observada por la mente en superficie. Tomando una mayor cantidad de aire a un ritmo rápido provocará el deseo de entrar de nuevo en el cuerpo.
En cuanto al hecho de respirar por la boca significa activar principalmente nuestros centros de energía más en contacto con la Tierra, la madre, las emociones (entraríamos más en el cuerpo), mientras que por la nariz, activamos más los centros energéticos conectados con el Cielo, el padre, los pensamientos, (conectaríamos con aspectos más sutiles de nuestro Ser).
En algunas sesiones de respiración podemos encontrar un efecto de hormigueo y parálisis muscular involuntaria que denominamos tetania.
Cuando se presenta afecta principalmente a las manos y a los músculos faciales, especialmente a los que rodean la boca, aunque puede afectar asimismo a otros lugares del cuerpo.
La tetania, durante la sesión de respiración, no tiene consecuencias peligrosas, ni siquiera molestas, a menos que uno trate de resistirse y luche activamente contra ella. La causa de la tetania es el esfuerzo por controlar la exhalación de alguna forma. El hecho de retener la exhalación, así como forzarla, pueden provocar tetania. Podemos minimizar su intensidad o incluso prevenirla si se comprende que en tu proceso no hay nada a lo que resistirse y -te relajas durante la exhalación, y durante todo el proceso en general-. Si en algún caso se presenta de forma intensa, -centra tu atención en las sensaciones que percibes y déjate llevar por ellas. Respira de forma rápida y poca profunda y se integrará rápidamente-. La tetania es una experiencia que obedece a la resistencia y, con la práctica, disminuyen las posibilidades de que se presente.
La técnica respiratoria que libera las emociones reprimidas se tiene que acompañar de cuatro elementos más.
Son cinco los elementos que, además de favorecer la integración, determinan que el proceso en su conjunto resulte una experiencia agradable.
Los cinco elementos son:
- Respiración consciente y sin pausa
- Relajación total
- Conciencia de los detalles
- Integración en el éxtasis
- Hagas lo que hagas, sé plenamente consciente de que todo funciona
La respiración consciente no es el único medio para integrar emociones y sentimientos reprimidos, pero sí uno de los más eficaces. Al no atender a la mente, evita la necesidad de hacer uso de la imaginación y las demoras que ello supone.
La respiración es un mecanismo natural de curación y al practicarla nos encontramos en un eterno Aquí y Ahora, por el que pasan las imágenes y los sentimientos olvidados. Adentrarse en la respiración energética, las imágenes y sentimientos salen del campo de la inconsciencia y dejan de tener repercusiones psicológicas en nuestras vidas.
lunes, diciembre 30, 2024
La Manera de Hablar
Jesús decía, como así lo recoge la Biblia, que el poder de la vida y la muerte está en el lenguaje.
La palabra o el lenguaje que utilizamos es la verdadera moneda de cambio, la que nos abre las puertas o las puede cerrar.
En mi vida, he observado este proceso por mí mismo y compruebo que cuando mantengo una actitud positiva, en relación al mundo que me rodea, los demás y hacia mí mismo, el cambio que se produce es espectacular. Todo mi ser goza y está lleno de alegría. Cualquier pensamiento o palabra que digo para ofender o criticar a alguien, inevitablemente me causa un dolor casi irreparable. Muchas veces me pregunto, ¿hasta cuándo conseguiré aguantar los embates de mi propia irresponsabilidad? ¿Qué me lleva a actuar de esta manera? Es más, ¿Por qué, si aun sabiéndolo, sigo cometiendo los mismos errores?
El acomodamiento, el hábito y sobre todo la “importancia personal” son los elementos que inducen este comportamiento.
Pero, ¿por qué me acomodo al malestar? El acomodamiento es una falta de responsabilidad. Es la vagancia, la falta de objetivos, de motivación.
¿Por qué no hay objetivos? Los objetivos existen, pero no pasan de ser una fútil forma de querer llamar la atención, en nuestro deseo de demostrar que somos “mejores” que alguien. Aquí se pierde la responsabilidad, por no poder responder hábilmente ante lo que es un deseo que ni tan siquiera nos pertenece. Son las cuestiones sin resolver de la continuidad del sistema perceptivo que sostenemos, nuestro mundo. La manera de vivir y morir se manifiestan aquí como la realidad. Queremos hacernos cargo de cuestiones que están más allá de nuestro alcance. Esto nos lleva a querer recrear en el futuro lo que ocurrió en el pasado y que, según tú, no se resolvieron de la manera más conveniente. Muchas –la mayoría- se van haciendo inconscientes, porque en el fondo nos da miedo que pudieran llegar a producirse, y se olvidan con el pasar del tiempo, al menos en la forma. Este miedo resultante, nos va a condicionar de manera definitiva durante toda nuestra vida en cualquier toma de decisiones.
El miedo tiene la función biológica de protegernos. De ahí se deriva el deseo inconsciente de protegernos con el miedo, en un afán por sobrevivir. Algunos estudios revelan que nuestras actitudes están determinadas en un 10% por factores externos y en 90% por nuestra propia mente. Si esto es cierto, ¿por qué nuestra actitud ante la vida suele ser tan diferente de cómo realmente queremos que sea?
En parte, la razón reside en que modelamos nuestra actitud tomando como punto de referencia a las personas que nos rodean, sobre todo en los primeros años de nuestra vida. A una edad tan temprana no nos preguntamos si ésa es la actitud que deseamos para el resto de nuestra vida. Por eso luchamos contra ella y sentimos que no se ajusta a nosotros, es como si lleváramos los zapatos de otra persona.
Imagina que te hallas frente a un estanque, con una piedra en cada mano. En la mano izquierda tienes una piedra contaminante y si la lanzas, contaminarás toda el agua del estanque para las generaciones futuras.
En la mano derecha tienes una piedra purificadora y si la lanzas purificarás el agua para las generaciones futuras. Tú decides que piedra lanzar.
Ahora imagina que las palabras que utilizas son como las piedras y el agua son las personas que nos rodean. Si eliges palabras negativas, éstas contaminarán nuestra mente y destruirán tu entorno, el de los demás y, quizá, el de generaciones futuras.
Por el contrario, si eliges palabras positivas, estás purificando, apoyando y motivando.
La pregunta es: ¿Qué clase de entorno puedo crear para mí, para las personas que me rodean y para el mundo con mis palabras?
La palabra surge del pensamiento, del sentimiento y de la creencia. Las palabras que usamos dicen mucho de nosotros mismos, en relación a lo que sentimos y en lo cual creemos.
Solemos estar siempre excusándonos. Dices algo y, si hay miradas inquisitivas a tu alrededor, te retractas o intentas buscar aliados, contra más poderosos mejor, que apoyen tu planteamiento.
El poder de la palabra está en lo que dices y en cómo lo dices. Es una dualidad compartida que engloba dentro de sí el cuerpo físico y la mente (pensamiento-sentimiento).
Para expresar algo necesitas energía. Puedes decir lo que quieras, siempre que tengas la energía suficiente para decirlo.
Cuando expresamos algo estamos invocando el intento de la Manifestación.
Ser conscientes, o no, de este proceso, no significa que no se produzca en todas y cada una de las ocasiones que tenemos, es decir, en todo lugar y a cada momento.
No podemos corregir eso. El poder de la palabra es así. Por sí mismo manifiesta Todo. Tu debilidad o fortaleza, tu miedo o tu confianza. Donde si podemos acceder es al uso y al contenido que utilizamos al usar el poder de la palabra.
Si te fijas bien, lo que dices es producto de lo que piensas. Según sean tus pensamientos así son tus palabras, lo que vas a expresar, o tu silencio, que también es otra manera de expresar, en este caso sería no-expresar, forman parte de tus pensamientos más íntimos. Es por eso por lo que no tenemos “pensamientos privados”, todos forman parte de la totalidad en la que estamos inmersos.
Para fomentar la confianza en nosotros mismos o en los demás, nuestra actitud, mediante el uso que hagamos de la palabra, va a decir mucho a favor o en contra.
Si queremos ver la vida con ojos nuevos, tenemos que empezar por revisar nuestros pensamientos, nuestras actitudes y nuestra forma de hablar. Ver en qué situaciones o con cuáles personas utilizamos un lenguaje poco constructivo y, simplemente, cambiarlo.
viernes, diciembre 27, 2024
El Resurgir de la Conciencia
- El Deseo
- La explosión (que surge del deseo)
- Concepción
- División celular
- Átomo
- Energía
- “Inicio y comienzo” (olvido)
Todo surge del deseo. Tu deseo es vivir. El deseo de La Fuente Creadora es que haya vida, que haya conciencia en esa vida y que esa vida sea consciente de su origen.
La vida tiende a perpetuarse por toda la eternidad (explosión), pero la conciencia aparece y desaparece (concepción).
Tu y yo tenemos una vida con conciencia aquí y ahora. El desafío consiste en alinear la conciencia con todos los campos energéticos puestos a nuestra disposición, dentro de la conciencia humana, en lugar de desgastar nuestra energía en la alineación del campo reducido del cuerpo físico.
Empezaremos por lo que creemos ser: un cuerpo.
Creemos ser el producto de una explosión. El Big-Bang cósmico tiene lugar en cada nueva concepción.
Creemos que nuestra vida empieza el día que nacemos hasta ahora mismo. Nuestra vida limitada en el espacio-tiempo o cuerpo-mente es lineal. Tiene un principio y ha de tener un final. Esa es nuestra manifestación, hasta ahora, corroborado por millones de años de existencia, lo que no significa nada en la eternidad.
Veamos cómo se inicia todo.
1ª Semana
Después de la concepción, el embrión es un disco de sólo dos centésimas de centímetro de tamaño

La sensación es la de haber quedado atrapado en una membrana entre dos mundos

Hay una sensación torpe y difusa de abrumadora pesadez y de sueños sombríos

Hay un deseo urgente de Ser. Crecer. Desarrollarse. La conciencia empieza a tomar forma

Toda la vida se contiene en esta impresión subjetiva, más allá del simple y absoluto conocimiento y de la inmensidad.
Línea del Tiempo Embrionario y Fetal
La conciencia ha entrado en un molde y éste empieza a diseñar su forma mediante sucesivas separaciones o divisiones de células, que empiezan a encajar y desarrollarse hasta llenar por completo el molde o la forma humana.
Este proceso corresponde a un alineamiento concreto de iluminación de la conciencia dentro de la propia esfera o molde, que corresponde a la conciencia humana.
Lo que creemos ser, como un cuerpo físico, es la aparición de la conciencia en un conjunto alineado de energía que configura un campo energético específico.
miércoles, diciembre 25, 2024
El Acortar de los Días
Abre tu corazón. La Luz llama. La Luz clama. Hoy sentirás la gran fuerza de mi espíritu guerrero manifestarse en el poder de estas palabras que llegan, con fe, para infundirte coraje en esta etapa crítica del proceso de ascensión. Tu mensaje debe llegar sin importar los obstáculos. Es necesario que sigas vibrando. Es imperioso que continúes atando, uniendo lo que en algún momento de tu caminar se separó. Eres guía. Es ahora cuando se necesita estar bien firme. Sigue sembrando. Sigue alumbrando. Alienta. Ama. Brilla. Eres luz.
Despertar es recordar. Recordar es empoderarse y moverse para cumplir con nuestro destino de ayudar a liberar a quienes sienten que sus corazas les impiden ser más humanos. Por eso, aunque estés cansado, aunque todavía no veas el fruto de tu labor, no te detengas. La energía que proviene desde el centro de la galaxia divide las aguas, potenciando el modo de vibrar. Tu tarea es vital. Más personas aún deben comprender la importancia de este momento sagrado.
Estamos ascendiendo hacia una nueva dimensión. La Tierra lo sabe. En tanto nuestro planeta siga aumentando su frecuencia y cada una de nuestras células se sincronice con su vibración, percibiremos que el día se vuelve más y más corto. Esto quedará evidenciado en una mayor sensación de aceleración y confusión, pues la mente estará agitada. Persiste. Que otros sepan que es hora de ingresar al corazón para encontrar la paz que externamente no se encuentra.
No pregonamos el amor en el sentido poético. Somos conscientes de que al vibrar en el amor florecen los dones y talentos. El miedo, en cambio, los marchita e impide desplegar el increíble potencial lumínico que llevamos dentro. Tenemos tarea por desarrollar. Acudimos a iluminar la oscuridad que anida en la inconsciencia. Somos mensajeros consagrados a la Luz, cumpliendo con nuestro bello acuerdo del alma de hacer relumbrar la trama que enaltece y sustenta la vida.
Este es nuestro tiempo. Acordamos venir. Acordamos servir. Acordamos sentir. Acordamos despertar para activar y dispersar la mágica esencia divina que guía y anima a volar en la luz de la consciencia. Somos la señal del cambio. Emitimos la radiación cristalina que transformará a la Madre Tierra en un grandioso corazón, en donde quedará grabado -en cada grano de arena, en cada gota de agua- que triunfó el amor. Lo estamos logrando. Vibra. Ama. Destella. Eres Luz.